Uber está cada vez más cerca de revolucionar el mundo del transporte con la puesta en marcha del proyecto Elevate: un sistema de taxis aéreos capaces de despegar y aterrizar como helicópteros, pero más pequeños y más silenciosos. Es con este objetivo que la compañía contrató al ingeniero de la NASA Mark Moore, históricamente vinculado a proyectos de este tipo.

Mark Moore.

Mark Moore.

Hace unos años, Moore redactó un informe defendiendo la puesta en marcha de los VTOL (vehículo de despegue y aterrizaje verticales) como una alternativa veloz a los traslados hacia el trabajo. El informe terminó en manos del cofundador de Google, Larry Page, quien secretamente financió dos micro emprendimientos dedicados a ‘crear’ la tecnología necesaria para poner a volar automóviles: Zee Aero y Kitty Hawk.

Y sin embargo, Moore abandonó a la NASA y a Google, para incorporarse a uno de sus rivales: Uber. No se me ocurre ninguna otra empresa que esté en una posición más fuerte como para ser líder en este ecosistema y hacer realidad el mercado del VTOL eléctrico urbano”, dijo el futuro director de ingeniería de Uber Elevate a Bloomberg. 

tech-uberuberpromoPero no hay que apurarse, porque Uber todavía no está trabajando en la puesta en marcha de su coche volador. En octubre, la compañía se centró en plantear cómo este sistema podría suponer un cambio en la movilidad urbana al tiempo que identificó varios problemas a resolver: la contaminación sonora, la eficiencia de los naves y la vida limitada de las baterías.

Por su parte, Moore afirma que aún queda un largo camino por recorrer -tengamos en cuenta que cada compañía de coches voladores necesitaría negociar en forma independiente con los proveedores para hacer bajar los precios, y ejercer así presión para que los reguladores certifiquen las aeronaves y flexibilicen las restricciones al tráfico aéreo. Aún así, el ex ingeniero de la NASA asegura que los 55 millones de viajeros activos de Uber serán claves para demostrar la forma de conseguir un mercado masivo, rentable y seguro. “Sin un argumento empresarial que sea lógico a nivel económico, todo esto es sólo un juego técnico alocado y no realmente una inversión sensata”, puntualizó.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.