Para lograr llevar adelante los proyectos de la manera más eficaz y efectiva, en la actualidad, no solo se necesita buen contenido, sino que también rapidez. Hay una serie de actitudes y hábitos que se pueden tomar para lograr este objetivo.

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Cuando alguien es el encargado de generar contenidos para cualquier tipo de plataforma o medio es muy importante que conozca lo que quiere decir. La mayor parte del tiempo se pasa pensando en qué escribir o en cómo empezar. Si bien muchas veces la inspiración fluye, es importante tener una lista de ideas o temas para ir abordando a lo largo de los días. Una vez que se eligió un tema es crucial mantener el orden y tener los materiales a disposición para que sea más fácil y todo fluya.

Tener las ideas organizadas y los temas sobre los que se piensa escribir no solo ayuda a que no se agoten las fuentes, sino que se pueden encontrar conexiones y a partir de allí suelen surgir más ideas. Tener los temas agrupados sirve para escribir más rápido y que la información no se quede estancada.

El estar organizado sirve además para conseguir materiales extra, pensar en fotos, videos o cualquier elemento que sirva para vestir a los contenidos. Esto no solo mejorará la calidad sino que también permitirá ahorrar tiempo a la hora de buscarlos puesto que ya se tienen previstos de antemano.

Esta didáctica de trabajo ayuda a que uno mismo vaya armando un esquema sobre la estructura que tendrán los contenidos. Conociendo esto sabrá en qué orden ponerlos o cómo será la disposición más óptima de los contenidos en sí mismos.

Si se toman estos hábitos será más fácil escribir. Pero también hay que tomar actitudes con respecto a uno mismo. Lo primero que hay que tener en cuenta es que no todas las personas son igual de eficientes en todos los momentos del día. Algunos son más creativos y dinámicos por las mañanas, otros por las tardes o las noches. A este reloj interno que posee cada uno se lo llama cronobiología, es importante intentar usar esto a favor del trabajo de uno mismo siempre que sea posible.

Utilizar los períodos creativos y más efectivos es una buena manera de ser más rápido y generar a la vez buenos contenidos. Se puede lograr armonía desplazando las tareas triviales y menos importantes a las horas menos productivas de uno y concentrar el trabajo y lo que requiera esfuerzo creativo en nuestros mejores puntos.

Ser rápido no puede implicar sacrificar algunas de las etapas más importantes de a creación de contenidos. Muchas veces por querer publicar algo se saltean algunas etapas. No se puede dejar de releer lo que se escribió, editar es la parte más importante, es allí cuando uno descubre los puntos débiles y se le ocurren nuevas ideas.

Cuando uno organiza sus horarios y además optimiza sus tareas, el tiempo le dará para revisar antes de publicar, es más si logra adelantar contenidos para días siguientes podrá “dejar reposar” lo creado y verlo al día siguiente con la mente fresca.

Por último, lo que es bueno no tiene porque estar lleno de alternativas y distintos puntos, por el contrario, la sencillez es la clave. Los mensajes deben ser claros directos, coherentes y contundentes Querer abarcar demasiado lleva a que se caigan en errores y que se generen confusiones, sin mencionar el tiempo que se emplearía en vano.

Si se tiene un contenido con muchas aristas y temáticas por abordar, es mejor separarlo y hacer una secuencia de materiales. No solo será más rápido y efectivo sino que además se transforma en una fuente de contenidos.

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