Para que un negocio sea exitoso, no basta con tener algún sitio físico de venta de productos o prestación de servicios, y una fiel red de compradores recurrentes sólo ayudará a mantenerlo. Si quieres escalar a un nuevo nivel de ingresos, el siguiente paso para adentrarse de lleno en la era digital es crear tu propio sitio web comercial.

Llegar a este punto habla de que tu emprendimiento seguramente va por buen camino. Para mantener este ritmo ascendente, crear una tienda en línea donde puedas atender a tus consumidores y exponer tus productos o servicios las 24 horas de los 365 días del año, es una opción viable. Algunos de los beneficios que esta acción conlleva son poder acceder a millones de compradores potenciales, reducir costos operativos (renta de locales, anaqueles, mantenimiento de espacios, etc.), la posibilidad de ofrecer precios más bajos y maximizar las utilidades, acceso directo a mercados transfronterizos y mayor tráfico comercial que en una tienda física dado que los compradores pueden acceder a ella desde donde les sienta mejor hacerlo a la hora que ellos decidan. En una simple frase, escalar tu negocio.

Para montar tu sitio web de ventas de la mejor forma posible, a continuación te damos algunos consejos:

Elige la plataforma de eCommerce que mejor se adapte a ti. El primer paso y una de las principales cosas con las que debes contar es con una plataforma de eCommerce que sea “el escaparate” para tu negocio. Es decir, necesitas un lugar virtual donde colocar tus productos o servicios. Un espacio en el que además de vestir tu tienda digital puedas incrementar tu tasa de conversión, mejorar el costo de operación y brindar mayor rentabilidad a tu negocio.

La primera pregunta que debes hacerte es si debes ir por un desarrollo propio o bien, utilizar un software online que, si no tienes experiencia en programación, te puede resultar mucho más sencillo de utilizar, ya que si bien trabaja a base de plantillas, éstas son lo suficientemente flexibles como para darle total personalidad a tu sitio.

Asimismo, algunas de estas plataformas te permiten adquirir el dominio, nombre del sitio web con sus respectivas extensiones (.com, com.mx, .mx, etc.), que suele corresponder con el nombre de la marca, la empresa o la tienda en físico (en caso de contar con una), al igual que el hosting, servicio de alojamiento del sitio web, inclusive de forma gratuita.  

Recuerda, mientras más corto pero a la vez descriptivo sea tu dominio, más fácil de recordar será para el público.

Conoce a tus competidores. Averigua si en tu segmento existen otros sitios web que ofrezcan los mismos productos o servicios que tú, estudia su manera de ofrecerlos y piensa en ideas atractivas o promociones que convenzan a los consumidores potenciales de comprar en tu tienda online y no en otra.

Cuida las imágenes de tu sitio. En el momento en que decides abrir un sitio web de negocio, éste se convierte en tu carta de presentación con clientes potenciales. Por esta razón es importante poner atención a cada detalle, por ejemplo, las imágenes que publiques. Busca que presenten la mejor calidad, que sean nítidas y claras, que provean vistas desde diferentes ángulos de tus productos, para que al consumidor no le quede ninguna duda de lo que está comprando. Ojo, esto no necesariamente implica mayor peso ya que podría alentar la velocidad de carga de tu contenido. A la hora de agregar la descripción, la información debe ser concisa y comprensible; incluye unas palabras clave que ayuden a posicionar tu producto, servicio o marca en general.

Es igualmente importante, incluir descripciones completas de los productos y servicios y si vendes ropa o zapatos, considera presentar una tabla de medidas ajustada a tus artículos, para que la experiencia de compra resulte aún más satisfactoria.

Asegura tu stock. Si lo que ofreces son productos, confirma que cuentas con el inventario suficiente para atender los pedidos. Si tu sitio web va por buen camino, notarás que las ventas irán incrementando y cada vez será necesario tener más existencias en bodega. Pero si lo que pones en el mercado son servicios, entonces asegúrate de contar con el personal o los recursos necesarios para atender cualquier solicitud.

Establece un método de pago. En este punto culminan todos tus esfuerzos de apostar a una tienda online, por lo que valerse de una opción que inspire confianza y que no comparta los datos financieros de los compradores, es vital para reforzar la reputación de tu sitio y hacer que los clientes vuelvan. Una opción viable para los emprendedores digitales es PayPal, ya que te abre la posibilidad de vender a más de 267 millones de clientes en 200 mercados distintos. Asimismo, brinda la flexibilidad de que recibas pagos a través de tarjetas de crédito o débito, sin necesidad de contar con una terminal para procesarlos, además, puedes integrar botones en tu sitio, enviar links personalizados o a través de tu correo electrónico.

A medida que tu negocio vaya creciendo y tengas más experiencia en comercio electrónico, puedes enriquecer tu sitio con las opciones disponibles en su portafolio de productos, la que mejor te convenza. Por ejemplo, One Touch, que permite a los usuarios de PayPal comprar en línea sin tener que ingresar su nombre de registro y contraseña en cada transacción. Independientemente de la solución que elijas, este sistema está optimizado para dispositivos móviles sin importar cómo hayas configurado tu espacio web.

Otorga confianza. Aún existen ciertas barreras que el comercio electrónico debe superar. Una de ellas es la falta de confianza de los consumidores. Nada mejor para construirla que ofrecer medios de contacto. El consumidor debe tener la tranquilidad que está comprando en una tienda que realmente existe y que en caso de alguna controversia, habrá alguien que pueda ayudarle. De igual forma, al estar comprando, podría tener alguna duda y es necesario saber que alguien podría orientarlo. Considera el teléfono, chat dentro de la página, correo electrónico, todo aquello que contribuya a que tu cliente se sienta más tranquilo.

Liga la tienda a las redes sociales y actualiza tus canales. Por último, otro consejo básico y que ayuda a la difusión de tu marca o empresa, es abrir cuentas de redes sociales y colocar sus logos de direccionamiento (links) en tu sitio web. Las más recomendables son Facebook, Twitter (sobre todo para atender dudas y comentarios) e Instagram. Puedes comenzar por publicar en ellas cada 2 o 3 días una mezcla de imágenes y texto sobre detalles y beneficios de tu producto o servicio; posteriormente, lo ideal es que subas al menos un contenido al día, para mantener el tráfico en cada red social y en tu tienda.

Cada red social ofrece paquetes de publicidad y posicionamiento adaptables a cualquier presupuesto. Asimismo, es importante que por lo menos cada 6 meses hagas un ligero cambio en el sitio web, de manera que parezca siempre fresco. Cuando un negocio no funciona como se esperaba, realizar modificaciones de fondo en la página puede ayudar.

Como ves, abrir una tienda en línea es cada vez más sencillo y seguro. Atrévete a explorar esta gran oportunidad y haz que tu negocio crezca.

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