Un relevamiento de Deloitte, realizado a 385 mujeres, de nueve países, demostró cómo  la pandemia de COVID-19 impactó en su trabajo y desarrollo profesional

La situación social generada por el COVID-19 a nivel mundial  impactó negativamente en la vida y desarrollo profesional de las mujeres trabajadoras. Así lo revela el último relevamiento de Deloitte Global, hecho a cerca de 400 mujeres profesionales  de Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, India, Japón, Reino Unido y Estados Unidos. 

La pandemia cambió todos los aspectos de nuestras vidas: incluida la forma en que trabajamos. Mujeres, que tradicionalmente han asumido deberes de cuidado primario1 , se han visto especialmente afectados2, con responsabilidades diarias y una serie de nuevos desafíos para su trabajo / vida preparativos.

Por un lado, el 82% de las encuestadas respondió que la pandemia afectó de manera negativa  sus vidas, mientras que el 70% se mostró preocupada de que su desarrollo profesional pueda  verse limitado como resultado. 

“El estudio revela impactos profundos en las mujeres trabajadoras, mostrando indicios de  repercusiones en el progreso generado en los pasados años en relación a la equidad de  género en los lugares de trabajo. Pasará un tiempo considerable hasta que podamos  comprender en profundidad el impacto de la pandemia en nuestra sociedad y en nuestros  lugares de trabajo”, aseguró Lucía Muñoz, socia de Consultoría en Capital Humano de Deloitte. 

  

TAREAS DEL HOGAR

A esta incertidumbre se suma el impacto que la pandemia ha tenido en  la vida extralaboral de las mujeres. «Las mujeres que tradicionalmente han cumplido un rol  social de cuidado de las familias y los hogares fueron impactadas en mayor medida, con un  aumento de responsabilidades y nuevos desafíos en el manejo de la relación entre su trabajo y  su vida personal», afirmó Muñoz.  

Según establece el relevamiento, el 65% de las encuestadas aseguró que aumentaron sus  responsabilidades en el hogar a raíz del teletrabajo, mientras que el 48% manifestó haber visto  triplicadas su participación en el cuidado de miembros de la familia. De este último porcentaje,  el 53% aseguró que ellas son las responsables de controlar la educación a distancia de los  niños. 

CONCLUSIONES

La organización concluye que las empresas tendrán un rol clave en el  desarrollo de las mujeres en el espacio de trabajo. “Nos encontramos en un punto de inflexión  en donde accionar para asegurar el bienestar de nuestros colaboradores se vuelve clave y el  camino correcto”, indicó Muñoz. 

Dentro de las recomendaciones planteadas, están la flexibilización de las normas de trabajo, la  promoción de redes de mentoreo y sponsors para las mujeres. Por otro lado, es crucial el papel  de líderes que transmitan empatía y confianza para apoyar y acompañar a las mujeres ante los  desafíos que trajo consigo la situación de pandemia.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.