Si hablamos de streaming y de negocios, es inevitable nombrar a Netflix y Amazon, las dos compañías con ambición y grandes presupuestos que han ingresado a este mercado. La competencia entre ambas empresas ha tomado caminos muy diferentes en la lucha por ganar a las audiencias. Mientras que una ha optado por imitar el clásico modelo de Hollywood la otra decidió tomar un camino muy diferente.

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La estrategia clásica de la gran industria del cine giró en torno a los estrenos en cine que más tarde comenzarían a circular a partir de la venta de DVD o con las descargas. El modelo funciona ya que las salas son una visita obligada para los aficionados que no pueden o no quieren esperar a que transcurran tres meses antes de que comience la película a estar en circulación.

Según Netflix, esta ventana de venta escalonada a la que aplica Hollywood ya no debería funcionar más debido a que no se adapta, a su entender, a las necesidades de los clientes que cuentan con servicios de Internet. Este sistema de negocios está dentro de un modelo ya instalado que según afirman no siguen las demandas actuales del mercado.

De este modo, cuando Netflix lanzó su primer película, costo USD 12 millones,  Beasts of No Nation se emitió por la propia plataforma de streaming y en algunos teatros. Lo cierto es que esta medida generó grandes descontentos entre los distintos sectores de la industria cinematográfica y varias salas se negaron a proyectarla.

Esto no significa que la compañía de streaming se posicione en contra de los cines sino que cree que el modelo no se adapta a las necesidades y que necesita una reestructura.

Por otro lado, Amazon se posiciona del lado del clásico modelo de Hollywood. De este modo, las películas de su propiedad son emitidas primero en las salas y después pasan a la plataforma para suscriptores. Un modelo que parece aplicar y funcionar correctamente.

Beasts of No Nation generó mucha expectación y ganó varios premios, pero la cinta generó menos de USD 100,000 en taquilla, según datos facilitados por Mojo. Su película Manchester by the Sea estuvo en la cartelera unos cinco meses antes que pasara a la plataforma y generó ganancias de más de  47 millones de dólares en Estados Unidos.

Por parte de Amazon se expresó que buscan ofrecerle a sus clientes películas que hayan sido ampliamente distribuidas y valoradas como cintas cinematográficas. Si bien la estrategia parece funcionar y la compañía no planea apartarse del negocio “ventana”, por el momento es solo un minorista dentro de este mercado.

Por su parte Netflix posee una capitalización de mercado es de USD 90 billones. Su futuro dependerá del tipo de contenidos que genere y del ingreso que le darán sus suscripciones.  

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