La actriz, cantante y diseñadora uruguaya se ha convertido en una embajadora de nuestro país en el mundo y llegó a la cuarta edición de America Business Forum.

Audaz, increpante y simpática, Natalia Oreiro inició su ponencia recordando su lugar de origen y dijo: “Nunca me imaginé que una chica que salía del cerro de Montevideo podía hablar de igual a igual con una chica que nació en Siria”

La historia de Natalia logró conectar con la audiencia, que en más de una ocasión interrumpieron el relato con aplausos y gestos de aprobación hacia la historia que la artista uruguaya estaba contando.

Con un perfil diverso, en el que combina el arte con los negocios, Oreiro declaró que, a diferencia de los empresarios, ella no piensa el resultado de sus decisiones, sino que elige a partir de lo siente “Como empresario se debe pensar en el resultado de lo que se inicia, pero yo siempre pensé en lo que me dictaba el corazón, desde lo que yo sentía que podía modificarme y hacerme crecer”.

Para Oreiro, la clave para sostenerse en una su carrera profesional fue la perseverancia y “reconocer mi límite, mi techo, pero reconocerlo me ayudan a trabajarlos para superarlo” y agregó “El talento es muy importante, pero lo que es más importante es lo que uno hace con eso. Las oportunidades hay que buscarlas, hay que estar despierto, hay que ser consciente, tener visión a futuro y trabajar duro”.

Respecto al éxito, la artista retrucó la pregunta de manera contundente “¿Qué es ser exitoso? No lo sé, no es lo mismo una persona que comienza a buscarse que aquella que está cerca de encontrarse” e inmediatamente después recordó un momento donde el éxito le hizo ver qué quería para su vida.

“Recuerdo un 21 de setiembre en Praga. Tenía 40 conciertos para dar, Sali a la calle con peluca para que no me reconozcan y ese día, en el puente, me pregunte si era lo que yo quería y ahí me di cuenta que no. Que yo era actriz y que mi éxito como cantante era circunstancial. Me sentí precio de una industria que a mi realmente no me interesaba. Era el precio de la libertad”

Y destacó que en los omentos difíciles de la carrera profesional “hay que poner creatividad al máximo y con pocos recursos hacer algo que no se puede comprar con dinero sino con creatividad. Hay que saber qué es lo que uno no tiene, pero también hay que estar seguro de lo qué es lo que sí tiene. Y ese es mi tesoro. Hay que trabajar, pulirlo y tener compasión cuando las cosas no suceden, porque entiendo que es algo cíclico. El que no arriesga no puede modificar su realidad”.

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