La española Carmen Hijosa ideó un material procedente del filamento de las hojas de piña para lanzar un producto ecológico e innovador.

Su empresa, Piñatex, ha creado un tejido alternativo al cuero y que ha impulsado la economía local de diversas comunidades empobrecidas de Filipinas, el tercer productor de piña del mundo. Con una facturación de 275.000 libras esterlinas (350.138 dólares), es el único distribuidor y fabricante de este material.

“Hemos creado una industria que era inexistente, usando métodos industriales de bajo impacto para dar un mayor valor a la vida de los agricultores”, apunta la empresa.

el resultado es un material suave y flexible, pero muy duradero y que se aplica al calzado, ropa, accesorios de moda, mobiliario de interiores y tapicería para automóviles. La compañía, fundada en 2013, se encarga de la extracción y el tratamiento de la fibra de la hoja de la piña en Filipinas y de su traslado hasta Barcelona, donde se lleva a cabo el proceso de acabado. El metro lineal de producto ronda los 60 dólares, algo más si el tejido se termina en color plateado u oro.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.