Los servicios de vigilancia y control de la inmigración del gobierno de Estados Unidos tienen una relación muy estrecha con algunas gigantes tecnológicas como Amazon y Microsoft.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y su servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se apoyan en la tecnología para alcanzar su objetivo de controlar la inmigración según plantea un informe presentado en Estados Unidos por varias organizaciones.

El informe apunta a tres empresas en particular: Amazon, Microsoft y Palantir, a las que acusa de otorgarle herramientas a las autoridades estadounidenses que facilitan la vigilancia, el rastreo, la detención y la deportación de personas.

Además, el informe aclara que las herramientas que las tecnológicas le brindan al Estado,  pueden servir tanto para identificar y localizar a inmigrantes indocumentados como para reclutar nuevos agentes para la Patrulla Fronteriza o crear innovadores sistemas de vigilancia.

Amazon tiene más de 204 autorizaciones federales para guardar datos de diferentes agencias del gobierno. Es así como la empresa de Bezos se ha convertido en la tecnológica con más autorizaciones en el país y ha hecho un amplio uso de ellas, ya que sirve como base de datos del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) para el almacenamiento de información biométrica de 230 millones de identidades únicas.

La empresa Amazon Web Services,  vende estos servicios de almacenamiento en la nube y tiene uncontrato de 6.800 millones de dólares con el DSN, lo que la convierte en su principal contratista. A cambio de este monto de dinero, Amazon le brinda registros como huellas digitales,registros faciales y el iris del ojo de los usuarios.

Palantir -otra de las empresas involucradas-,  es cofundada por el multimillonario Peter Thiel, simpatizante del presidente Donald Trump, también supo hacer negocios y  gestionar  información para ICE. Es así, como creó la herramienta Falcon Search and Analysis, que ayuda a las autoridades a analizar datos y producir informes de inteligencia.

El caso de Microsoft es similar al de Amazon y pese a que cientos de empleados firmaron una carta solicitando que la empresa pusiera fin al contrato de 19.400 millones de dólares con ICE y que adoptara una política de no colaboración con determinados clientes, la empresa anunció este año que su compañía Azure, de computación en la nube, firmó nuevamente un contrato con el servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

El ICE destinó en 2017 casi 3.000 millones de dólares en costear el sistema de detención de extranjeros, que se ocupa de los casos que están pendientes de resolver por los tribunales o cuya deportación ya ha sido acordada.

Gran parte de estos lugares donde se trabajan con los casos de detención,  pertenecen o son administrados por compañías privadas, que en los pasados meses de mayo y junio fueron muy criticadas por hacer negocio con la separación de familias.

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.