Chips basados en redes neuronales. Ese es el futuro de los teléfonos inteligentes. Un procesador potenciado con inteligencia artificial no solo es capaz de mejorar el desempeño del teléfono, brindar una mejor cámara u optimizar los recursos, también puede manejar un auto.

Con esta idea en mente, la marca Huawei decidió poner a prueba el procesador  Kirin 970. A partir del desarrollo del RoadReader logró adaptar un Porsche Panamera en un coche autónomo gracias a un celular, el Mate 10.

El vehículo no solo es capaz de detectar los objetos a su alrededor para esquivarlos, sino que también puede identificarlos.

La mayoría de los vehículos autónomos dependen de un interfaz diseñado específicamente para su manejo. En este caso, todo se controla desde el chip de un celular.

Según la empresa el nuevo sistema facilita los procesos ya que asegura que la respuesta es más inmediata que si se diere en el software diseñado específicamente para el automóvil.

Durante un período de cinco semanas se entrenó al procesador del teléfono inteligente para que pudiera manejar el coche, identificara los obstáculos, los distinguiera y además los esquivara.

El proceso para que el sistema funcionara implicó que se adaptara el coche para que reconociera el sistema del teléfono y se pudiera conducir de manera robótica. Por otro lado, también se tuvo que trabajar sobre el sistema de comunicación del teléfono al auto para que el primero pudiera informarle al coche qué objetos se encuentran a su alrededor.

El video promocional del automóvil se lanzó antes de la feria MWC y en la actualidad el coche está a disposición de los asistentes de la feria de móviles para que prueben el vehículo.

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