Los premios Óscar pasaron y dejaron claros ganadores. Mucho se ha escrito sobre ellos, pero qué paso con aquellas piezas del mundo audiovisual que no logaron alcanzar ningún premio luego de su nominación. Entre estas películas se encuentra Loving Vincent, la primera película animada hecha completamente con pinturas óleo.

La animación nominada al Óscar contó con la participación de 152 artistas que trabajaron para la creación del filme. Es el primer largometraje hecho en su totalidad por pinturas óleo que retratan más de 60 mil cuadros sobre la historia del prestigioso artista Vincent Van Gogh.

La cinta no solo habla del artista, sino que es él de manera intrínseca. Lo curioso del tema es que es, de cierta manera, una investigación sobre su muerte. Con tan solo 5.5 millones de dólares se realizó la animación que pretendió investigar si realmente Vincent Van Gogh se sindicó.

La idea no solo fue responder a esta pregunta, sino darles vida a los cuadros de un autor que posee tanto renombre como enigmas a su alrededor. Las pinturas del artista están dotas de detalles, de movimiento, cuentan su vida, su historia a partir de los lugares en los que vivió, la gente que conoció y los amigos que tuvo.

Armand Rouli es quien desata la historia, hijo de un cartero al que Van Gogh pintó en varias ocasiones desconfía del supuesto suicido del autor y decide salir a buscar respuestas por cuenta propia. De este modo la película está basada en el guion de Jacek Dehen.

Los lienzos que luego formaron parte de la película fueron realizador por 125 artistas de diferentes países en base a escenas grabadas por actores que interpretaron la historia con este fin. De este modo a lo largo del filme se pueden reconocer lugar y cuadros conocido del artista.

Para poder alcanzar los 93 minutos de película fue necesario contar con 65 mil lienzos, cada uno de ellos pintados a mano. Por lo que para contar con un segundo de película se necesitaban 12 cuadros pintados a mano, uno tras otro. Cada pintor realizó unas seis pinturas por día. Un gran proyecto que llevó siete años de trabajo.  

Por el momento el largometraje ha sido visto por más de cinco millones de espectadores en el mundo, las críticas son sumamente positivas y los halagos a producción inmensurables. Sin embargo, no alcanzó para que la animación ganara los permios de la Academia. El de mejor película animada se lo llevó Coco.

Entre los elementos más alagados del filme se encuentra el universo que con el óleo se logró construir, la claridad de los movimientos, la lucidez de interpretar al artista como él mismo lo haría convierten en una animación única, sin mencionar su técnica.

Los buenos resultados que han obtenido motivaron al equipo de producción de Loving Vincent quienes se embarcarán en la realización de una nueva animación, bajo la misma técnica. En este caso será un largo de terror basado en las pinturas de Francisco de Goya.

 

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