Es de sobra conocida la diferencia que hay entre las series o películas y la vida real, sobre todo cuando hablamos de abogados ya que, incluso, son diferentes los sistemas según en el país en el que nos encontremos, y las leyes y su aplicación tienen poco que ver.

A grandes rasgos, el sistema de derecho anglosajón se basa en el análisis de precedentes, sentencias dictadas por otros tribunales del mismo rango o superior. También los tribunales tienen capacidad de interpretar las leyes y los abogados gozan de mayor libertad de acción en sala, lo que hace que la figura del abogado sea más espectacular.

En este punto entra en escena una de las series más seguidas del momento, ‘Suits’. Es americana y su argumento principal es el día a día del mejor despacho de abogados corporativo/mercantilista de EEUU. Tiene una media de espectadores que roza los 4 millones, siendo también una de las más descargadas de internet en 2015.

Es tremendamente difícil plasmar un problema jurídico-mercantil en la pequeña pantalla y hacerla atractiva al público. Esto es lo que la hace diferente y fascinante. Generalmente se suele ver al abogado como aquella persona que viene a fastidiar o, como dijo Napoleón ‘’Interpretar la ley es corromperla. Los abogados la matan” y, en esta serie se ve el trabajo que desempeñan los abogados mercantilistas, el impacto que tienen sobre las empresas y, sobre todo, la importancia de asesorarse del mejor abogado. Pero, ¿qué hacen exactamente?

Se dedican al asesoramiento jurídico en las actividades diarias que pueden surgir en la empresa. Últimamente han estado más de moda por los concursos de acreedores que han tenido lugar durante la crisis, pero donde tienen un papel más destacado es en procesos de fusiones y adquisiciones de empresas, operaciones societarias, defensa en procedimientos judiciales, redacción de contratos mercantiles, negociación de acuerdos, intervención en juntas de accionistas, etc.

Harvey Specter, uno de los protagonistas y, abogado hecho a sí mismo con una idea en la cabeza: ganar peleando por su despacho y su equipo. En varios países del mundo, el abogado mercantilista se ha convertido en un consejero al que toda empresa tarde o temprano acaba recurriendo. Seamos o no abogados, podemos extraer grandes frases y sus correspondientes enseñanzas:

‘Yo no tengo suerte, creo mi propia suerte’ Cuantas menos cosas dejes al azar, mejor las controlarás. Si las trabajas, te saldrán bien y te darás cuenta que la suerte es una actitud.

‘Yo no tengo sueños, tengo metas’ No dejes que tu falta de experiencia en determinados campos juegue en tu contra. Eso sí, rodéate de los mejores y absorbe todo lo que puedas. Debes ser creativo y aprender a pensar como un experto.

‘Los ganadores no ponen excusas’ Hacer sacrificios es difícil para todos, pero, si algo quieres algo te cuesta. No te quejes y actúa

‘La única vez que el éxito viene antes que el trabajo es en el diccionario’ . Nadie te va a regalar nada.

‘¡Arriésgate!’ Si quieres vivir y ganar has de jugar y arriesgarte.

Fuente Forbes

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.