China ha respondido a Trump respecto a los aranceles que les han impuesto.

La guerra comercial entre China y Estados Unidos ha vuelto luego de que Trump subiera los aranceles a los productos chinos. El viernes, China criticó la decisión del presidente estadounidense de aplicar un arancel del 10% y aseguró que están listos para una pelea.

“China tendrá que tomar las contramedidas necesarias”, dijo un portavoz del Ministerio de Comercio de China en un comunicado, y agregó que “todas las consecuencias serán asumidas por Estados Unidos”.

China “básicamente tiene muy pocas buenas opciones”, dijo Julian Evans-Pritchard, economista de China en Capital Economics. “En términos de devolver el golpe directamente a Estados Unidos, es bastante difícil hacerlo sin hacerse daño”.

La respuesta de China a Trump fue poner sus propios aranceles sobre los productos estadounidenses, pero China compra mucho menos a Estados Unidos de lo que vende, lo cual significa que solo tiene bienes por un valor de 120.000 millones de dólares que atacar.

“Imponer aranceles sobre muchos de esos productos en parte sería infligirse una autolesión”, declaró Darren Tay, analista de riesgo país de Asia en Fitch Solutions.

China es su casi monopolio sobre un grupo de minerales sin el cual la industria tecnológica no podría vivir. El país tiene el control sobre más del 90% de la producción mundial de tierras raras, 17 minerales con propiedades magnéticas y conductoras que impulsan la mayoría de los dispositivos tecnológicos, y esto es una gran ventaja que tienen en esta guerra tecnológica.

Las acciones de tierras raras en Asia han subido desde el anuncio de Trump y los inversores estiman que los precios podrían subir si China restringe el suministro.

“Eso probablemente tendría un mayor impacto en el corto plazo, pero causaría mucho daño colateral a los otros socios comerciales de China, particularmente a Japón, que es el principal importador de minerales de tierras raras”, dijo Evans-Pritchard.

Una de las respuestas que China puede dar en esta guerra es la devaluación de su moneda. El yuan no se negocia libremente como otras monedas importantes, todos los días el banco de China establece una “banda” que limita los movimientos en el valor de esta moneda del 2% hacia abajo o hacia arriba.

El viernes, luego del anuncio del presidente de Estados Unidos, el yuan cayó frente al dólar. En China un dólar compra ahora aproximadamente 6.94 yuanes. La caída hace que las exportaciones sean más baratas y esto ayuda a amortiguar el impacto de los aranceles.

“Creo que la mejor herramienta que tienen, la herramienta más poderosa que tienen, es el tipo de cambio”, dijo Evans-Pritchard. “Esa es realmente una herramienta que les permitiría compensar directamente gran parte del impacto de los aranceles”.

A su vez, China tiene razones para no devaluar el yuan. La razón principal es que una caída de la moneda podría provocar una salida de dinero en el país y perjudicar la economía.

Otra de las respuestas o soluciones que podría encontrar China es ejercer presión sobre el gobierno de Trump, pero esto también traerá consecuencias y riesgos.

Apple, Tesla, Ford y Starbucks son alunas de las compañías más grandes de EEUU que dependen del mercado chino para tener sus ganancias y muchas de ellas están siendo afectadas por esta guerra.

China podría tomar la decisión de endurecerles las restricciones de estos negociones en el país y ponerles obstáculos para hacerles su comercio más difícil, pero esto podría dañar la economía en caso de que las empresas decidan sacar su producción del país y llevarla a otro lado.

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