En el pasado ir de compras era sinónimo de entretenimiento, diversos factores hacían a la experiencia. El viaje hasta el lugar de compras, el proceso de seleccionar los productos, recorrer las tiendas y demás significaba una experiencia, en la mayoría de los casos, positiva para las personas. En algunas ocasiones llegaba incluso a significar un momento de relax y distensión.

2

Sin embargo, estas épocas doradas parecen haber acabado. Un tercio de los compradores en los Estados Unidos afirman que prefieren quedarse haciendo tareas domésticas que visitar una tienda física. A este factor se le otorga la falta de adaptación a las nuevas realidades y a las exigencias de los consumidores por parte de los negocios como una de las principales causas.

Por otro lado, según Capgemini Consulting, cuatro de cada diez compradores afirman que ir de compras es una tarea sumamente aburrida y rutinaria. De este modo las innovaciones en el comercio electrónico implica no solo inmediatez, sino que además elimina algunas de estas experiencias negativas para los consumidores.

El e-commerce ofrece una gran variedad en el portafolio, acceso a nuevas fuentes de referencia, información y métodos de compra más prácticos. Sin embargo no todo es tan positivo, el comercio en línea también tiene que adaptarse a las nuevas necesidades de los consumidores para no caer en una crisis.

Se espera que las próximas adaptaciones que tendrá que realizar es crear plataformas versátiles y fácilmente manejables en el sector mobile ya que se está consolidando como uno de los canales de compra más demandados.

Este factor implica que, en algunos casos, se deberá invertir en cuestiones vinculadas a la logística. Por último, no hay que perder de vista que el incremento en la oferta no solo mejora las experiencias para los consumidores sino que también los vuelve aún más exigentes y versátiles lo cual aumenta, de cierta manera, el desafío.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.