Comprometida con el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales de cuidado medioambiental, la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) desarrolló la primera Planta de Disposición Final de Residuos Sólidos Industriales de Uruguay, garantizando el manejo adecuado de los deshechos para reducir su impacto.

La nueva infraestructura, emplazada en la intersección de los caminos Perseverano y Colastiné, ocupa un predio de 9,4 hectáreas y puede almacenar hasta 305.000 metros cúbicos de residuos. El diseño y desarrollo del proyecto insumió ocho años de trabajo, que sirvieron como base para ejecutar una obra sobre la que trabajaron cientos de obreros, técnicos y profesionales, uruguayos y extranjeros, durante más de 18 meses.

La instalación de la planta, que reúne todas las características necesarias para disponer los residuos en cumplimiento de las normas vigentes, requirió una inversión de US$ 18 millones, realizada por la CIU con un crédito otorgado por el Banco República, en el marco de la licitación de préstamos que anualmente lleva adelante la entidad estatal.

Además, el proyecto fue avalado por los ministerios de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), así como por la Intendencia de Montevideo (IM).

“Este sitio está aquí para dar una solución competitiva a nuestro país y para que su ausencia no se convierta en una medida restrictiva para nuestro comercio ni una excusa para no radicar una inversión productiva en el país”, afirmó Washington Corallo, presidente de la gremial.

La planta, que presenta características únicas para Uruguay, incluye una cava de sólidos y tres de lodos, una planta de tratamiento de efluentes, un galpón para almacenar los materiales recibidos en forma transitoria, una explanada para el manejo adecuado de los residuos que sean transportados al sitio en volquetas, laguna para acopio y control de aguas pluviales, pozos para monitorear el estado del agua subterránea y oficinas administrativas.

Durante la inauguración de la obra, que coincidió con la celebración del 117º aniversario de la CIU, Corallo expresó su “gran orgullo” por el trabajo realizado, que incluirá la gestión operativa de la planta por parte de personal capacitado por la propia entidad. “Creamos la herramienta a partir de la necesidad, con conocimiento gestado en nuestra organización”, manifestó.

La CIU desarrolla una política permanente de cuidado en relación al destino final de los residuos generados por el sector. En ese marco, cuenta con un Plan de Gestión de Envases del que participan más de 2.300 empresas, en coordinación con las Intendencias, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Mvotma.

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