Indra Nooyi se desempeñó como directora ejecutiva de la corporación PepsiCo durante 12 años, un puesto que la colocó entre las líderes corporativas más poderosas del mundo.

Cuando fue nombrada Presidenta Ejecutiva en 2006, había menos de una decena de mujeres en la cima de las 500 compañías públicas más grandes de Estados Unidos. Nooyi tenía como tarea supervisar un negocio cuyas ventas superan los US$1.000 millones cada año y controla 22 marcas globales, entre ellas Frito-Lay, Gatorade, Quaker y Tropicana.

“Ahora una es un modelo a seguir. Todos te están mirando y estos trabajos son muy difíciles, así que hay que tener mucho cuidado de no tomárselo a la ligera. No se puede dejar que el privilegio y los adornos se te suban a la cabeza. Hay que mantener las piernas firmemente enraizadas en el suelo y concentrarse en la responsabilidad de estos trabajos. Eso es todo lo que hago”, dijo Nooyi.

Desde su comienzo como Presidenta Ejecutiva en 2006, los ingresos de Pepsi han aumentado de US$35.000 millones a más de US$63.000 millones, mientras que el precio de las acciones ha crecido aproximadamente un 80%.

Como Directora Ejecutiva y Presidente de la firma logró cambiar el modelo de la compañía y su imagen. De los snacks y las bebidas gasificadas a otro más consciente de la salud y del impacto en el medio ambiente. Emprendió estrategias de creación de marcas locales y el intercambio de experiencias en los 200 países.

Tal como lo reflejan los informes, las mujeres que ocupan cargos directivos tienden a emplear mayor cantidad de gente y tener una visión más integral. La ejecutiva hindú amplió de 10 a 29 el número de profesionales del comité ejecutivo, incluyendo a integrantes de Asia y América Latina. Como si fuera poco, introdujo el concepto negocios con propósito, que significa generar resultados financieros positivos, pero brindándoles beneficios a las comunidades donde la empresa presta servicios.

En un reciente Informe de Sustentabilidad, publicado el 11 de julio, PepsiCo informó un progreso importante en el año 2017 en las tres áreas de trabajo priorizadas por la compañía -Productos, Planeta y Personas—, y un ejercicio económico positivo al registrar ganancias de US$6.500 millones en efectivo para los accionistas durante el mismo período. Este es uno de los tantos logros de la ex CEO de Pepsi, quien en sus 24 años de labor en la copañia logró colorarlo en el tercer puesto de liderazgo en el mercado.

Pronto, todas las miradas estarán sobre el sucesor de Nooyi, Ramón Laguarta quien lleva 22 años trabajando para la compañía y sustituirá a  Nooyi en octubre de este año.

“Ramón asumió las riendas de Europa, Oriente Medio y África cuando este no tenía demasiada relevancia, sobre todo en África, y consiguió convertirlo en un negocio de 10.000 millones de dólares. Lo que tiene claro es que una empresa de consumo tiene que estar al día de las últimas tendencias en salud, bienestar y sostenibilidad”, dijo Blair Effron, cofundador del banco de inversión Centerview Partners y asesor de PepsiCo.

Indra Krishnamurthy Nooyi, deja el cargo a los 62 años y es “una de las 100 personalidades más influyentes de la actualidad”, según Times y la “ejecutiva más poderosa del mundo”, para la revista Fortune.

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