Luego de haber permanecido estable en enero, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró una variación negativa de 2,8% en febrero, retomado de esta forma la tendencia negativa que ha exhibido en los últimos tiempos. Desde principios del año pasado, el ICC se sitúa en zona de “moderado pesimismo”.

La contracción del indicador, elaborado por la Cátedra SURA de Confianza Económica de la Universidad Católica, fue explicada básicamente por una menor “Predisposición a la compra de bienes durables”, que se redujo en un 8%.

ICC

El consumidor profundizó su pesimismo en relación a la economía personal, no así a la del país. No obstante, la caída del subíndice que capta la percepción de la Situación económica Personal, en febrero se explica por el fuerte deterioro de la percepción de la Situación actual en relación a la de un año atrás (-8,0%), pero en un horizonte de 12 meses las expectativas sobre la economía personal no empeoran. Sin embargo a 12 meses caen a nivel país (-3,1%). En otras palabras, en febrero aumentó de manera importante el número de consumidores que percibe que su situación económica ha empeorado, pero no aumentó el de los que creen que además va a empeorar el próximo año. Por su parte, podría estar percibiendo un mayor deterioro de la coyuntura económica a nivel país, pero sin que esto haga más pesimista la expectativa a más mediano plazo, ya que se recuperó la expectativa a tres años.

 

Predisposición a la compra de autos con mayor caída anual en 2015

El índice de Predisposición a la compra de autos en 2015, como en los dos años previos, volvió a caer, pero la contracción anual fue la mayor registrada desde que se releva: 37,6%. Esta percepción más conservadora del consumidor se condice con una contracción del mercado automotor, donde la venta de automóviles 0 Km, luego del máximo registrado en 2013, se contrae a razón de 6,2% en 2014 y 8,1% en 2015, y sigue cayendo en 2016.

ICC

Las perspectivas en materia de confianza del consumidor no serían más alentadoras, en la medida que en el mes de febrero esta predisposición cae 13,2% respecto a enero, con lo que el primer bimestre del año se ubica 32,4% debajo del –ya contraído- bimestre de 2015.

En materia de respuestas según atributos de los consumidores, en el año 2015 se observa que, a diferencia de años previos en que el hombre era el más “predispuesto” a comprar autos, hoy quedaron con similar predisposición a las consumidoras mujeres. En los dos primeros meses de este año los hombres vuelven a ajustar relativamente más, mostrando respecto al promedio enero-febrero 2015 variaciones promedio de -42,8% y -22,8%, hombres y mujeres, respectivamente. En cuanto a región, lo “estructural” ha sido una mayor predisposición a la compra en Montevideo que en el interior. Dado que se ajustó a la baja en similar porcentaje durante 2015, la relación se mantiene. Por edades se observa una cierta convergencia: lo estructural es una mayor predisposición a mayor edad. Dado que durante 2015, cuanto mayor la edad, mayor fue el ajuste a la baja, se mantiene la relación pero con menor diferencia entre los segmentos. Por último, si bien se mantiene la estructura de mayor predisposición a mayor nivel socio económico y más años de estudio, los segmentos que más ajustaron a la baja en 2015 son el nivel bajo y medio, y los de menos años de estudios. En síntesis, durante 2015 se observan ajustes a la baja relativamente mayores en los hombres, en el interior, a medida que aumenta la edad, y en los niveles socio económico medio y bajo.

 

Otros Indicadores de Confianza Económica

imagesPese a que en febrero se mantuvo la dinámica alcista del tipo de cambio, que punta a punta se depreció 4,1% en el mes, la mayor variación mensual en febrero la registra el indicador de Preferencia por la moneda nacional para depositar que aumentó 8,5%. Esta mejora podría estar reflejando un “rebote” tras haber alcanzado en enero un mínimo histórico, puesto que desde 2013, más allá de volatilidades mensuales, este indicador muestra que, a medida que el peso se deprecia, en un contexto en que las expectativas indican que el dólar continuaría fortaleciéndose a futuro, más consumidores migran su preferencia hacia la moneda extranjera para hacer sus depósitos.

Por otra parte, manteniendo los lineamientos de meses anteriores, y en línea con las perspectivas más pesimistas para la Situación económica del país a 12 meses, el indicador de Expectativas de ingresos de la familia cayó 7,6% y el de Desempleo esperado se incrementó en 5,0%. El mayor pesimismo en materia de empleo es consistente con el deterioro que se observa en las variables de este mercado, y consistente con las perspectivas para sectores de la economía más intensivos en mano de obra. Considerando el bimestre enero-febrero es el que mayor pesimismo recoge (aumenta 32,1% respecto a igual período de 2015) entre los “Otros indicadores de confianza”, y en general, entre las expectativas a un año, es donde se percibe más se deterioró la confianza. Estas expectativas podrían impactar en los procesos de negociación salarial.

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