Taylor Swift, Paul McCartney, U2 y Carole King son algunos de los 180 músicos que se unieron para ponerle un límite a YouTube en lo que respecta a la difusión de sus trabajos.

Firmaron una solicitada para pedirle al Congreso que reforme la Ley de Derechos de Autor Digitales del Milenio (DMCA, por sus siglas en inglés), que regula la circulación del trabajo con copyright en internet. Esta petición se publicará en las revistas estadunidenses Politico, The Hill y Roll Call. Además de los artistas, 19 compañías, entre las que se encuentran tres grandes sellos, se sumaron a este pedido público.

La DMCA, que se encuentra vigente desde 1998, le provee cierta inmunidad o safe harbor (puerto seguro) a YouTube en lo que se refiere a la infracción de los derechos de autor producida a raíz de las acciones de sus usuarios. La condición es con la que deben cumplir es que les envíen a quienes suban producciones con derechos de autor un aviso para que bajen ese material. En la práctica, dicen los productores y compañías, esto le otorga a YouTube una ventaja respecto del resto. De hecho Spotifiy no goza de ese beneficio.

En la solicitada se destaca que la ley “permitió que las principales compañías tecnológicas crezcan y obtengan grandes ganancias a partir del desarrollo que habilitó que los consumidores puedan tener en el bolsillo, por medio de sus smartphones, prácticamente cualquier canción que se haya grabado en la historia mientras que las ganancias de los compositores y artistas siguen disminuyendo”. En este sentido, piden que se lleve adelante “una reforma que busque equilibrar los intereses de los compositores y artistas con los de las compañías que explotan la industria de la música para su enriquecimiento”.

YouTube manifestó, según informa Billboard, que no ha obtenido ventajas del DMCA, ya que su sistema de Content ID permite que las empresas discográficas puedan administrar su contenido para así decidir quitar o monetizar su música, si es que lo desean. Según dicen, este sistema es muy efectivo, sin embargo no se puede saber a ciencia cierta, ya que no queda claro cuáles son las canciones que el programa no logra identificar.

La plataforma también remarcó que pagó más de tres mil millones a la industria de la música y que muchas de sus ganancias son generadas por fans que seguramente no se suscribirían a otros servicios. Patrick Carney de Black Keys dijo que “probablemente encontraría 250 canciones disponibles en el sitio, por los cuales el artista seguramente no obtiene ningún rédito económico” con tan solo navegar cinco minutos en YouTube.

Por su parte, Tom Yorke de Radiohead llegó a decir que la compañía “tomó el control como lo hicieron los nazis en la Segunda Guerra Mundial”. Y el músico Trent Razor dijo que el portal se nutría de “material robado” .

Sin embargo, otros se han mostrado a favor del sitio. Hank Green, creador del canal de YouTube Vlogbrothers asegura que el servicio es beneficios para el negocio de la música. Y anunció que planea establecer un gremio de creadores de internet para “unir las voces y generar un cambio”.

Fuente Infobae

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