EE.UU solicita cambios estructurales en una demanda antimonopolio. Google afirma que se trata de una acusación «profundamente defectuosa

El presidente de EEUU acusó a varias plataformas digitales y redes sociales de silenciar las voces de derecha injustamente. Este martes fue declarado el conflicto entre Silicon Valley y EE.UU.

El Departamento de Justicia y once estados de EE.UU efectuaron una demanda contra el gigante Google por «monopolio en los mercados de anuncios y búsqueda en internet». Este podría constituirse como el mayor caso antimonopolio de las últimas décadas.

En rueda de prensa el fiscal adjunto del Departamento de Justicia, Jeffrey A. Rosen, dijo en rueda de prensa que la demanda hace énfasis en que Google sustenta su papel de «principal guardián de acceso» a internet a través de «una red ilegal de acuerdos exclusivos que daña a los competidores». La demanda es el resultado de una investigación de más de un año en la que se deduce esta indebido dominio digital. Es entonces como el proceso argumentaría que Google utilizó la penetración dominante de su motor de búsqueda para poner en desventaja a sus rivales en la publicidad search.

Según el Gobierno de Estados Unidos, Google habría mantenido el monopolio de la búsqueda gracias a contratos de negocios exclusivos que impiden la competencia. Uno de ellos sería el pago de millones de dólares a Apple para colocar el mecanismo de búsqueda de Google por defecto en los iPhones.

Además, en la denuncia se asegura que el 80% de las búsquedas en el país son de la compañía y que estableció acuerdos con fabricantes de smartphones mediante el sistema operativo Android para que su sistema de búsqueda sea el predeterminado.

Para Rosen, estas prácticas hicieron que la compañía «ahogara la innovación y creación de nuevos Google». Los demandantes solicitan al tribunal prohibirle las prácticas monopolísticas y considerar «el alivio estructural necesario para curar cualquier daño» a sus competidores.

Sin ir más lejos, Facebook, Apple, Amazon, también son investigadas por reguladores y legisladores estadounidensas, por posibles casos de abuso de poder. Los responsables de las tres compañías han declarado en el Congreso y un informe de senadores demócratas solicitaba que se impusieran medidas, como por ejemplo, la de dividirlas y así combatir un uso abusivo de las leyes de monopolio.

GOOGLE
Desde años se han presentado quejas y movimientos en contra del dominio comercial de Google. No se trata de acusaciones infundadas. De acuerdo con Geekwire, para 2019 esta marca de tecnología controlaba el 73.1% de la industria de publicidad search solo en EEUU. El segundo lugar, Amazon, apenas capta el 12.9% de los ingresos del sector. A eso se deben de sumar las presuntas prácticas anti-competitivas que provocarían la demanda.

En la Unión Europea, que históricamente ha sido vista como un agente más estricto que EEUU en materia de competencia, ya se le han colocado millonarias multas a Google. En marzo del año pasado, se le puso una dura amonestación de mil 490 millones de euros. De acuerdo con la misma Comisión del bloque, la subsidiaria de Alphabet ha puesto, a propósito, duras reglas a terceros a publicidad search. Esto habría impedido que sus rivales puedan darse a conocer.

Por supuesto, bloquear a sus rivales de posicionarse en su motor de búsqueda no es la única razón por la que se le ha acusado a Google de prácticas anti-competitivas. Sonos, a inicios del año, interpuso una demanda contra la tecnológica dirigida por Sundar Pichai. De acuerdo con el CEO, la marca habría robado el diseño de sus smart speakers en una alianza al inicio de su historia como compañía.Y después, las habría usado para desarrollar su propia tecnología.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.