Un estudio con duración de 10 años y un costo de 25 millones de dólares llegó a la conclusión que la radiación de los teléfonos inteligentes tienen implicaciones para la salud de algunos animales. Entre los efectos se encentra daños en los tejidos, en el ADN y la propensión a generar tumores.

El estudio reveló estos efectos para algunos grupos de roedores, no se ha podido comprobar si causa efectos similares en otros animales y que implicación generan en los humanos. Debido a las características del estudio, el investigador John Bucher, establece que no es posible trasladar los resultados hacia los humanos.

El informe fue realizado por el Programa Nacional de Toxicología. Este significa la evaluación más amplia que se ha hecho al respecto hasta el momento. En la prueba estuvieron involucradas 3 mil ratas y ratones.

Un primer informe fue publicado esta semana, pero se espera que en los próximos días se realice otra evaluación de carácter externo a la investigación, lo cual podría arrojar nuevos resultados.

Desde el año 2010 se han establecido debates sobre los posibles riesgos de la radiación que emiten los celulares sobre las personas y animales.

Los investigadores notaron un amento de tejido cardíaco dañado. Si estos resultados son verificados y extrapolados, implicaría que la radiación de los teléfonos móviles podría ser un cancerígeno del tipo débil.

Ante estos resultados, principalmente en ratas macho, la agencia de Investigación del Cáncer afirma que la radiofrecuencia podría ser un posible cancerígeno para los humanos.

El reciente estudio, además, demostró la formación de tumores en otras áreas como el hígado, el páncreas, la próstata y el cerebro. Sin embargo, no pueden establecer una relación al cien por ciento con la radiación.

Para el experimento se colocaron a los roedores en salas especiales en las que eran expuestos a diferentes niveles de radiación, imitando la de los teléfonos 2G y 3G, durante nueve horas diarias. Se establece que el nivel de radiación al que fueron expuestos los animales fue mayor al que se somete un ser humano en su vida diaria.

También el estudio profundizó en otros tipos de daños y no únicamente en el cáncer. Entre ellos daños en el ADN y problemas con el peso corporal. Los resultados en estos puntos no fueron consistentes. En lo referente al peso los cambios se hicieron notorios en las ratas recién nacidas y en las madres en lactancia.

Si bien varias organizaciones toman a los resultados como una advertencia, otras afirman que los resultados no son concluyentes. Por lo que se establece que los estándares de seguridad sobre la radiación en los teléfonos móviles son los adecuados para salvaguardar la salud pública.

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