La resaca de información que ha dejado la última keynote de Apple puede que apabulle a más de uno. El iPhone 7 y el Apple Watch Series 2 nos han dejado decenas de nuevas características, funciones y datos que tenemos que ir asimilando poco a poco. Pero entre tanto ruido puede que se nos haya pasado por alto una de las frases que escuchamos durante la presentación de Apple y que no debería pasar inadvertida.

La eliminación del puerto minijack de 3,5 mm. con la consiguiente llegada de los AirPods, fue una de las grandes sorpresas del evento. Philp Schiller, vicepresidente de marketing de Apple fue el encargado de dar a conocer los nuevos auriculares inalámbricos de la compañía de la manzana y lo hacía con una explicación que no dejaba lugar a dudas de su decisión.

“La conexión de audio analógica estaba obsoleta, ocupa mucho espacio en el interior del dispositivo y no es tan versátil como las conexiones digitales”. Acto seguido, añadía: “todo se reduce a una palabra: valor”.

Lo cierto es que resulta curioso que hablen de valor para tomar una decisión de estas características. Apple no es el primer fabricante de teléfonos que elimina el citado puerto de sus terminales. Algunos de los últimos teléfonos de Motorola ya prescinden de este.

Pero, queridos lectores, la decisión de Apple no tiene nada que ver con el coraje. La compañía de la manzana ha sido valiente en muchas ocasiones. Ejemplos los encontramos en su posición ante el FBI, la defensa del matrimonio homosexual y otras cuestiones civiles. Pero la supresión del puerto no es valentía. Simplementese trata de un acto de apalancamiento.

Apple ha cometido el error de saltarse fases. No podemos efectuar la transición del mundo analógico al digital de un día para otro. Hecho que generará desconfianza en el consumidor. Estos confían en los auriculares de siempre porque es un sistema fiable que ya conocen y que puede ser utilizado en millones de dispositivos. Sin el permiso del valeroso Apple.

En el fondo no se trata de innovación. Hablamos de negocios. Eliminar un sistema que funciona y universal por uno que, abanderado en la autonomía y la innovación digital, se erige como una máquina de hacer dinero. ¿Habrá acertado Apple con este movimiento? Solo el tiempo y sus próximos resultados trimestrales nos darán la respuesta.

Fuente Marketing Directo

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