Según las cifras reveladas por GroupM y proyectadas por Statista, en el 2016 se realizó un gasto de 321.17 mil millones de dólares en materia de marketing directo. Basados en cómo va la inversión en este primer semestre del año, se prevé que la cifra en el 2017 aumentará y superará los 331.5 mil millones de dólares aproximadamente.

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Pero, ¿por qué se realiza tal inversión? En la actualidad es necesario generar contacto casi inmediato con los consumidores potenciales y clientes para que conozcan y consuman el producto o servicio que ofrece la marca. La consultora SMP Strategy afirma que el 70 por ciento de los clientes arriba directamente a los puntos de compra físicos.

Por este motivo, el marketing directo resulta ser una de las prácticas y estrategias más efectivas a las que se puede acudir en la actualidad. Si bien las estrategias deben adaptarse a las circunstancias, a la marca o empresa y a sus objetivos hay cinco pilares que nunca se pueden dejar de tener en cuenta.

El primero de ellos es la fidelización de los clientes. En lo que refiere al marketing directo, sabemos que es personalizable porque permite un contacto directo con los consumidores. La oportunidad de cercanía que ofrece este tipo de marketing es más que necesaria para que los clientes se sientan files a la marca.

Por otro lado, hay que tomar en cuenta los puntos de contacto. Son todos aquellos lugares físicos a través de los cuales los clientes pueden tener esa interacción directa con las marcas y los productos o servicios que estas ofrecen. Los puntos de contacto son clave dentro de la estrategia directa.

Hasta el momento hablamos de los puntos físicos, pero esto no significa que haya que descuidar el área digital. En los medios digitales existen una gran cantidad de herramientas que ayudarán a que el marketing directo sea aún más exitoso. Apuntar a la integración de las estrategias en muchos casos es considerado como la clave.

En lo que refiere al contacto directo, uno de los puntos esenciales es el servicio al cliente. Si se cuenta con muy buenos vendedores o con malos cobradores, podría ser al revés también, no se logrará fidelizar al cliente. La atención tiene que ser buena y pareja en todas las etapas del proceso de compra.

Por último, todas las estrategias tiene que ser medibles. Dentro del marketing directo hay que poder examinar los resultados y por ello hay que realizar una medición ROI, rentabilidad de la acción.

Si se tienen en consideración estos elementos, más todos aquellas que las marcas consideren que se adecúan a sus necesidades, es casi garantizado que las estrategias de marketing directo serán efectivas y que se sustentarán en pilares sólidos y fuertes.

 

 

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