Cuando un emprendedor  se plantea por primera vez una idea de negocio, no es sencillo visualizar el proyecto en una realidad tangible, que pueda ser rentable en el corto o mediano plazo.

Un proyecto emprendedor tendrá como primer objetivo el desarrollo de un modelo de negocio. El principal problema al que se enfrentan los emprendedores es que a la hora de realizar los modelos de negocios, no cuentan con datos reales de proyección, por lo que se termina trabajando con hipótesis o supuestos que fundamenten dicha proyección.

“El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer” escribía Jorge Luis Borges.

Para poder llevar a la práctica un proyecto emprendedor es preciso conocer en profundidad el ambiente y el mercado donde se desarrollará la empresa, identificar las oportunidades y amenazas del medio, planificar mucho, intentar minimizar riesgos y salir al mundo real. Para ello, será necesario desarrollar un Modelo de Negocio del que luego se desprenda el Plan a implementar.

¿Cuál es la diferencia entre un Modelo de Negocios y un Plan de Negocios?

El Modelo de Negocio es el fin del camino, es a dónde queremos llegar. El Plan de Negocio es la ruta que vamos a seguir, el cómo vamos a llegar.

Por tanto, el plan de negocios es un mapa de ruta que servirá para guiar a tu proyecto. Reúne toda la información necesaria para evaluar un negocio y los lineamientos generales para ponerlo a funcionar.

Presentar este plan es fundamental para buscar financiamiento, socios o inversionistas, y sirve como guía para quienes están al frente de la empresa.

Es un proceso que ayuda a aclarar muchas cuestiones e identificar oportunidades, amenazas, debilidades y fortalezas, lo cual redunda en una consistente definición de estrategia.

Según sea la magnitud y la dificultad del proyecto, la realización del plan puede llevar unos días o varios meses, ya que no se trata sólo de redactar un documento sino de imaginar, recabar información y poner a prueba toda una estructura lógica.

Si bien los aspectos financieros y económicos son fundamentales, un plan de negocios no debe limitarse sólo a cálculos económicos y números. La información cuantitativa debe estar sustentada en propuestas estratégicas, comerciales, de operaciones y de recursos humanos.

Está comprobado que los negocios con planes escritos tienen mayores probabilidades de éxito. Obviamente que hacer un plan de negocios no es garantía del éxito pero las probabilidades del fracaso se reducen al poder poner en perspectiva la idea a ejecutar con un planeamiento de por lo menos un año respecto a lo que va a suceder con el negocio.

Existen planes de negocios que son más extensos, de varias hojas y capítulos que contienen toda la información relativa al negocio, al mercado y a la industria en la que se desarrolla, así como la forma de implementación del proyecto, con sus objetivos y recursos asignados, y los resultados esperados en el futuro.

Por otro lado, hace pocos años se ha desarrollado una metodología de elaboración de planes de negocios, realizada en una sola hoja, lo que se conoce como Método Canvas. En otra oportunidad nos dedicaremos a ampliar esta metodología.

Ya sea por la redacción de un Plan de Negocios tradicional o un Canvas, planificar la empresa en este sentido tiene varios beneficios:

  1. Ayuda a clarificar y enfocar los objetivos del negocio.
  2. Ayuda a identificar los factores clave de éxito del negocio.
  3. Permite confrontar las ideas con la realidad porque la dinámica del plan fuerza a considerar todos los factores relevantes del negocio, sin olvidarse de ninguno.
  4. Es una herramienta muy útil para conseguir la aceptación de todos los participantes involucrados en el negocio (stakeholders): inversionistas, proveedores, equipo directivo, etc.
  5. Permite coordinar las tareas de acuerdo con un calendario
  6. Es una herramienta que permite ofrece la posibilidad de realizar cambios cuando algunos de los factores del negocio experimentan variaciones.
  7. Es un instrumento de control que permita detectar desviaciones del plan original, así como evaluar el progreso del proyecto y ajustar el plan en función de resultados parciales.
  8. Es un punto de referencia para futuros planes de nuevos proyectos que aparezcan a medida que el negocio evoluciona.

 Es un mito que un plan de negocios pueda predecir el futuro, pero sí establece expectativas y suposiciones que puedes manejar en el futuro.

“Sólo hay una forma de comenzar a construir tu sueño: dejando de hablar y comenzando a hacer” – Walt Disney.

Florencia Clavijo

Lic. Florencia Clavijo

Startup Business Consulting

www.sbc.com.uy

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