La última semana ha marcado un antes y un después en la historia de la tecnología. Dentro de unos años se hablará del 6 de julio de 2016 como del día que lo cambió todo (quizás para siempre) en el universo digital.

¿El culpable? El que es probablemente el juego móvil más viral (y adictivo) de los últimos tiempos: Pokémon GO.

El videojuego de marras, que combina con muchísimo tino geolocalización y realidad aumentada, es un potentísimo virus que, pese a su juventud, se está propagando como la pólvora por casi todos los rincones del planeta. Y eso que (oficialmente) está únicamente disponible en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Nueva Zelanda, Australia y ahora también en España.

Pero, ¿qué hay detrás del fenómeno Pokémon GO? ¿Por qué el mundo ha perdido la cabeza por esta reedición del mítico videojuego de los 90? Aún es pronto para responder a estas preguntas, pero no para reflexionar sobre el que tiene la potencialidad de convertirse en el estreno digital (más exitoso) del año. A continuación, y de la mano de Indiskretion Ehrensache, repasamos algunas de las reflexiones que nos deja sobre la mesa Pokémon GO:

1. Pokémon GO es un videojuego que no encierra a los jugadores a cal y canto en sus casas, les fuerza a salir a la calle
A diferencia de otros videojuegos, que tienen confinados a los jugadores en sus casas delante de las pantallas de sus computadoras, de sus consolas o de sus teléfonos celulares, Pokémon GO obliga a su cada vez más nutrido grupo de fanáticos a recorrer las calles. Y no sólo para capturar animales, enzarzarse en batallas y salir a la caza de recompensas, sino también para incubar huevos. Y es que los Pokémon se niegan a salir del cascarón si su dueño no ha caminado antes un buen puñado de kilómetros. El sedentarismo que muchos le han echado en cara durante años (con razón) a los videojuegos podría pasar a la historia gracias a Pokémon GO.

pokemon go

2. La nostalgia es arma “marketera” de atracción masiva
Antes de Pokémon GO asomara en el horizonte para cambiar (quizás) el mundo para siempre, hubo un precursor muy similar llamado Ingress. ¿El problema de Ingress? Que detrás de este juego no estaba una marca tan icónica como Pokémon, una marca con la que muchísimos niños crecieron en los 90 y de la que esos niños, que hoy rozan la treintena, guardan gratísimos e inolvidables recuerdos. Pokémon fue en su día un fenómeno cultural y la nostalgia por ese fenómeno cultural es la fuerza “marketera” que impulsa a Pokémon GO.

3. Bien hecha, la realidad aumentada puede ser fuente de toneladas y toneladas de diversión
Durante años la realidad aumentada, que implica la inserción de elementos virtuales en entornos físicos reales, ha sido algo así como la “hermana pobre” de la realidad virtual, en la que el usuario se involucra en universos 100% virtuales. Sin embargo, gracias a Pokémon GO, la “hermana pobre” se está quitando su supuesta pobreza y amenaza con ser muy pronto más rica (aún) que su pariente acaudalada: la realidad virtual.

4. La geolocalización saca por fin músculo (más allá de Google Maps)
Los servicios de geolocalización llevan entre nosotros desde hace unos cuantos años. Aun así, y más allá de en Google Maps y otros servicios de cartografía, esta tecnología no había sido explotada hasta ahora convenientemente (y como debería). La geolocalización, que se precia de ser uno de los ingredientes esenciales de Pokémon GO, podría despertar del letargo en el que lleva sumida durante los últimos años gracias al videojuego de Niantic Labs. Y el marketing tiene muchísimo que ganar gracias al despertar de esta tecnología, que podría convertirse muy pronto en la mano derecha (y la izquierda) de los retailers.

5. Pokémon GO obliga a las operadoras de telefonía móvil a no dormirse en los laureles
Las conexiones a internet móvil deliberadamente lentas ponen de los nervios a los internautas. Y Pokémon GO, para funcionar adecuadamente, necesita tener buenas redes de transmisión de datos móviles. Por culpa de (o gracias a) Pokémon GO, las deficiencias de muchas operadoras de telefonía móvil van a quedar al descubierto y a las dueñas de tales deficiencias no les va a quedar más remedio que ponerse las pilas si no quieren que sus clientes se marchen con su dinero (y sus Pokémon) a otra parte.

6. El mundo es un mundo conectado y no quieren que lo desconecten
Aunque Pokémon GO está disponible oficialmente sólo en unos cuantos países, los usuarios están echando mano de todo tipo de triquiñuelas para disfrutar del videojuego y saltarse unas barreras físicas que están demostrando ser absolutamente absurdas. En la nueva era conectada no tiene sentido poner barreras al mar.

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