Desde 2009, el anteúltimo viernes de cada octubre se celebra el Día Internacional del espumoso como conmemoración de una de las bebidas más famosas del mundo

Como iniciativa del bloggero y especialista en vinos Chris Oggenfuss, en octubre los fans del vino espumoso brindan virtualmente a través de las redes sociales. Esta tradición contemporánea creada por un californiano llegó a unir en 2019 a más de 30 millones de personas en internet. Pero la historia de esta bebida empezó hace siglos atrás. 

De un monje a la realeza

El descubrimiento del vino espumoso se le atribuye al monje Dom Pierre Pérignon, nacido en 1638, quien vivió en la abadía de Hautvilliers, en la región francesa de Champagne. 

La leyenda narra que Dom Pérignon llegó de casualidad a la doble fermentación, tan característica de esta bebida. Encargado de la bodega, el monje se dio cuenta que saltaban los tapones de las botellas por la efervescencia, llegando incluso a explicar algunas de ellas. Preocupado, decidió probar el vino y cuando sintió burbujas en su boca, exclamó: “Estoy bebiendo las estrellas”. 

Las contribuciones de Dom Pérignon al champagne moderno se encuentran en las técnicas de assemblage (mezcla) y viticultura, a pesar del mito persistente que lo unge como el inventor de la elaboración del vino espumoso. Como maestro de bodega en la Abadía de Hautvillers desde 1668 hasta su muerte en 1715, Pérignon luchó con el problema de la refermentación natural.

Los inviernos irreprimiblemente fríos de la región creaban un peligro: a medida que el clima se enfriaba en otoño y las levaduras quedaban inactivas, la fermentación a veces se detenía de forma prematura y los vinos se embotellaban con azúcares fermentables aún presentes. Con el deshielo primaveral y el aumento de las temperaturas, las levaduras se despertaban dentro de la botella y se producía la refermentación. 

A finales del siglo XVII, los ingleses transfirieron el champagne del barril a un recipiente de vidrio cocido al carbón, más fuerte, que podría contener la presión, y probablemente fueron los primeros en disfrutar del verdadero champagne espumoso.

Detrás de cada espumoso, hay una gran historia. El brindis con vino en las coronaciones de los reyes de Francia era moneda corriente, pero la celebración con espumoso tiene una referencia llamativa. Luis XIV, el Rey Sol, tiene una conexión misteriosa con Dom Pierre Pérignon, ya que el monje creador de este vino para reyes había nacido pocos meses después que el propio Rey Sol en el año 1638 y los dos murieron en el plazo de dos semanas de diferencia en el año 1715.

Esta extraña conexión, marco una debilidad y fanatismo por parte de Luis XIV, quien pidió que llevaran a su palacio de Versalles litros y litros de ese «vino de color pajizo del Padre Pérignon”, para opulencia de su corte, que tuvo su mejor ex­presión en Versalles. El Grand Siècle francés quedaba inaugurado.

Curiosidades sobre el vino espumoso

  • Aproximadamente, hay siete millones de burbujas en cada botella, un millón en cada copa.
  • Algunos expertos aseguran que lo mejor es tomar el espumoso en una copa ancha para poder apreciar mejor el sabor y el aroma, en lugar de una copa angosta y alta, aunque parezca más elegante.
  • Se recomienda tomarlo a una temperatura fría, dependiendo de la categoría del espumante se puede optar por temperaturas bajas 6° C – 8° C resaltando su frescura y/o hasta unos 12°C , para poder deleitarse con su sabor.

MUMM propone celebrar lo auténtico todos los días del año, por eso presenta sus variedades de espumosos para cada ocasión:  

MUMM Cuveé Reserve: una línea fresca, dulce y natural

Uno de los clásicos es el Mumm Cuveé Reserve Extra Brut con su notable carácter frutal y floral. De color amarillo verdoso y con tonos dorados, burbujas pequeñas, persistentes de aspecto cristalino y una bella corona de espuma. Equilibrado, fresco y natural posee una leve acidez que brinda una sensación final de amplitud y fineza. Perfecto para maridar con appetizers salados y pescados.

Mumm Cuveé Reserve Brut Rosé, de delicado color rosado y burbujas muy finas. Se destaca por sus aromas de frutos rojos y flores blancas. Es dulce y de gran volumen con notas de frutas que brindan frescura y complejidad. Se caracteriza por su rica acidez y una persistencia profunda.

Mumm Cuveé Reserve Demi Sec es la alternativa ideal para aquellos que prefieren las notas jóvenes y los frutos tropicales. Su color es amarillo tenue con reflejos verdes. Posee burbujas de aspecto cristalino y un aroma fino y delicado. Es suave, dulce y persistente brindando un paso en boca fino y untuoso.

En este Día del Espumoso rompamos con la concepción de que el espumante es sólo para brindar a fin de año. ¡Cuando una bebida es rica, suave y fácil de tomar, no necesita excusas y cualquier ocasión es buena para disfrutar una copa!

Acerca de Mumm

Bodega argentina productora de espumantes, ubicada en San Rafael, Mendoza. Experta en dos tipos de elaboración: Charmat, en grandes tanques de acero, utiliza innovadoras tecnologías para obtener espumantes frescos y frutados; y el método Champenoise, tradicional de Francia. Un trabajo artesanal para elaborar bebidas complejas y sofisticadas.

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