Recibir un nuevo año es todo un acontecimiento. Por este motivo, cada país posee sus tradiciones para festejar el comienzo del año.

Llegó el 2019, pero antes de celebrar este nuevo año, hay una serie de “rituales” y “tradiciones” que los países siguen para que el comienzo del año sea favorable y en esta nota te lo contamos.

En España, la tradición para recibir el nuevo año es comer 12 uvas junto con las 12 campanadas que el reloj marca a media noche, con el fin de atraer suerte para los 12 meses que tiene el año. Por otra parte, en Portugal se lleva a cabo una tradición similar, pero en lugar de uvas, se comen pasas.

En Italia, el plato que debe comerse el 31 de diciembre son las lentejas, según indica la tradición, cuanto más se coma más beneficios traerá y el próximo año estará cargado de abundancias y riquezas.

En Dinamarca, la tradición implica una serie de rituales y además de comer bacalao hay que entrar en el Año Nuevo saltando, por este motivo todo el mundo salta en su silla con la primera campanada del reloj. Como si esto fuera poco, y al mejor estilo danés, no pueden faltar los platos rotos como muestra de cuánto se aprecia a la familia y amigos.

La tradición en Estonia para recibir el Año Nuevo es sólo para los más comilones. Para asegurarse una mesa repleta de comida durante el año siguiente, y lleno de prosperidad, hay que comer 7, 9 o 12 veces durante el día, se supone que cada comida da fuerzas para empezar el año entrante.

Si hay un tradición que recorre el mundo, es la elección de la ropa interior. Según las creencias populares, de acuerdo al color de ropa que se utilice en la celebración de Año Nuevo, son los augurios del próximo año. En Portugal suele utilizarse el color azul para atraer la buena suerte, en Brasil el blanco para comenzar un año armonioso. El rojo representa el amor, el amarillo el dinero y el verde la salud.

En algunas regiones de México, Perú, Venezuela y hasta incluso Uruguay, se lleva adelante la quema del Judas. Según marca este ritual, el muñeco hecho de trapos viejos y relleno de pirotecnia, es incendiado en Año Nuevo como forma de quemar todo lo malo que pudo haber dejado el año saliente.

En Estados Unidos y algunos países Latinoamericanos la tradición indica que quien bese a alguien a media noche atrae el amor para el año que acaba de comenzar y quien no lo haga le depara un año en soledad.

En Sudáfrica la tradición es un tanto exótica, según las creencias, no se puede arrancar un nuevo año con muebles viejos, por esta razón y con el fin de atraer la prosperidad, los habitantes de este lugar tiran los muebles por la ventana.

En Irlanda, un país con multitud de supersticiones, la llegada del Año Nuevo se convierte en todo un ritual. En primer lugar ese día no debe cerrarse ninguna puerta de la casa, para aquellos que ya no están con nosotros, puedan pasar libremente a celebrar esas fiestas tan especiales. Además la primera persona que salga de la casa en Año Nuevo, debe ser un hombre, moreno y alto para traer prosperidad al hogar, nunca una niña pelirroja que atraería la mala suerte. Pero la tradición más curiosa de todas, es la de tirar trozos de pan contra la pared para ahuyentar los mala suerte, y traer el buen humor a la familia

En Uruguay los rituales son otros, los más comunes, más allá de comer carne asada en familia, es la de arrojar un balde de agua sucia por la ventana o la puerta de la casa para sacar todo lo malo que dejó el año. Además, otra de las tradiciones se da en las oficinas de Montevideo cuando se lanza por la ventanas los calendarios del año que finaliza.

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