Situaciones que conllevan público pueden suceder más a menudo de lo que creemos. Pero no a todos se nos hace tan sencillo. ¿Existen técnicas que podemos usar para sobrellevar este momento y comunicar ideas claras? La respuesta es si y hoy te las contamos en la siguiente nota.

 

LA IMPORTANCIA DE LA RESPIRACIÓN

Seguro que en alguna ocasión has escuchado que para relajarte es muy importante tener una respiración diafragmática. Pues es real. Si lo pensamos en profundidad respirar es vivir. Ningún ser humano sobrevive sin respirar. Nuestras emociones están directamente ligadas al acto de respirar. Cuando estamos nerviosos respiramos con mayor velocidad, en estado de calma de forma mas pausada. Al respirar mientras expones, hablas en público o tienes una charla que te provoca ansiedad debes intentar respirar inflando la barriga y no el pecho. Es una manera muy sencilla de controlar la ansiedad.

UTILIZAR DIFERENTES RECURSOS

Uno de los miedos más comunes cuando hablamos en público tanto para aquellos que sufren pánico escénico y para los que no, es quedarse en blanco, no saber seguir y no acordarnos de lo que habíamos planeado hablar. Por ello, es fundamental que no te olvides tener recursos suficientes para apoyar tu discurso si es necesario, ya sea una presentación en un proyector o un papel donde mirar los puntos de un guion. Aunque no te haga falta te harás sentir más seguro. No tengas miedo en usar notas o recordatorios. Son muy útiles a la hora de unir pensamientos o ideas.

TRES PUNTOS DONDE MIRAR

Uno de los mayores temores a la hora de hablar en público es la dirección de la mirada. Si tenemos miedo de hablar este crece cuando debemos generar contacto visual. Para ello podemos apelar a la técnica de los tres puntos. Muchos expertos aseguran que la mejor opción es el viejo truco de los tres espectadores. Se trata de identificar tres personas en el público, uno a la derecha, otro a la izquierda y otro en el centro del auditorio, y buscarles y dirigirnos hacia ellos tres pero sin mirarles al rostro.

GRÁBATE

Es muy común que a las personas les genere incomodidad verse a través de un monitor. Para esto existe la posibilidad de grabarse a uno mismo. Hoy en día existen diversas aplicaciones para grabar voz. Son muy útiles y nos permiten estudiar el discurso y conocer posibles errores y/o aciertos. Puede ser una manera de sentirte más seguro.

MUÉVETE POR EL ESPACIO

Estar quieto no ayuda a calmar nervios. De hecho, la mejor opción es que pasees por el escenario o el espacio que tengas para exponer y que, si lo necesitas, tener una lapicera o similar en las manos para calmar la ansiedad.

 

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