La empresa químico-farmacéutica alemana fundada en el año 1863 se ha visto comprometida públicamente este lunes tras darse a conocer la noticia de que uno de sus productos fue el causante de un caso de cáncer en un jardinero.

Las empresa con excelente reputación y reconocimiento mundial Bayer, ha notado una fuerte caída en sus acciones este lunes en la bolsa de Frankfurt luego de que un juez de Estados Unidos otorgara 289 millones de dólares en daños a un exjardinero escolar, al dictaminar que el cáncer terminal que sufre fue causado Roundup, el herbicida más popular del mundo. Tras este veredicto sus acciones cayeron un 11%.

Roundup es producido por Monsanto, la compañía agrícola que Bayer compró a principios de este año. La decisión del juez se dio principalmente para castigar a la compañía agrícola Monsanto, lo que podría establecer un precedente masivo para miles de otros casos en los que se asegura que el famoso herbicida de Monsanto causa linfoma no hodgkiniano -un tipo de cáncer que se aloja en los linfocitos-.

En 2012, Dewayne Johnson -el cliente afectado- fue contratado como jardinero por el consejo escolar de Benicia, una pequeña ciudad de la bahía de San Francisco. En 2014, Johnson fue diagnosticado con un linfoma no Hodgkin. Durante el tiempo que trabajó en Benicia, Johnson usó los herbicidas de Monsanto cada 12 días, unas 30 veces al año.

El caso de Johnson fue el primero en ir a juicio porque los médicos dijeron que su cáncer era terminal. Y en California, a los demandantes con enfermedades terminales se les pueden otorgar juicios acelerados. El año pasado más de 800 pacientes estaban demandando a Monsanto, asegurando que Roundup les produjo cáncer y desde entonces las acusaciones no se han detenido.

Con esa premisa, y durante ocho semanas, un jurado popular ha examinado las pruebas sobre esa posible relación y le ha prestado mucha atención, ya que aún restan otras 5000 demandas que esperan juicio en EEUU. El fallo ha sido un golpe para el mundo de la agrotecnología.

En 2015, la IARC calificó el glifosato como «probablemente cancerígeno para los humanos”. La misma categoría que la carne roja. No obstante, todas las autoridades sanitarias y el consenso científico coinciden en que es seguro cuando se usa adecuadamente.

Eso es porque con un uso razonable resulta muy extraño que los niveles ni siquiera se acerquen a los peligrosos. Algunos expertos estiman que una persona debería comer por día alrededor de 16,8 kg de soja durante dos años para igualar la dosis que se ha planteado como cancerígena. Es decir, sobre el papel la sentencia no tiene sentido científico. Johnson no pudo exponerse a dosis peligrosas del producto si hizo un uso adecuado del herbicida.

Después del veredicto, Monsanto emitió un comunicado diciendo que respalda los estudios que sugieren que el Roundup no causa cáncer. “Apelaremos esta decisión y continuaremos defendiendo vigorosamente este producto que tiene una historia de 40 años de uso seguro y que continúa siendo una herramienta vital, efectivo y seguro para los granjeros y otros”, dijo el vicepresidente de Monsanto Scott Partridge.

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