El conflicto con Uber parece no terminar. Desde su llegada a nuestro país la startup ha generado manifestaciones, opiniones desfavorables por parte del gobierno y privados. Lo cierto, es que los usuarios continúan eligiendo Uber para trasladarse.

Uber ha ganado la mayoría de las “batallas” para llegar a ser parte de la oferta de transporte de personas. Salvo excepciones, donde quiso desembarcar, tarde o temprano, consiguió hacerlo.

Sin embargo, en Argentina le está costando más que en otros sitios. Los sindicatos de taxistas tienen mucha fuerza y no les será nada fácil instalarse. La justicia ha decidido tomar parte en el asunto a través de la jueza bonaerense  María Fernanda Botana, la cual, decidió que el acceso tecnológico de Uber debía ser bloqueado en todo el país.

A su vez, el fiscal Martín Lapadú investiga a la empresa por una serie de supuestos delitos; entre ellos, evasión de impuestos y lavado de dinero.

Jueza María Fernanda Botana

Jueza María Fernanda Botana

La respuesta de Uber

En un comunicado, Uber respondió lo mismo que en octubre de 2016, cuando sucedió algo similar: “No es posible efectuar el bloqueo ya que la justicia local de la ciudad de Buenos Aires no puede ordenar medidas fuera de sus límites geográficos”, dijo Uber en el texto del descargo, mientras prepara la apelación.

En paralelo, el fiscal pidió la detención de dos de los máximos directivos de Uber en Argentina. Se trata de Diego Mariano Oliveira, gerente general de Uber Argentina, y de Mariano Otero, CEO de la empresa. “Hace nueve meses que hacen caso omiso de las denuncias judiciales y continúan con las contravenciones y con su actividad ilícita”, explicó el propio fiscal.

Por ahora esto no ocurrirá, porque en el fallo de Botana manifestó que es “improcedente” la captura.

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