A la tercera puede ir a la vencida. Bayer está cerca de llegar a un acuerdo para la compra de Monsanto, el rey de los transgénicos, según publica la agencia Bloomberg citando a fuentes cercanas a las negociaciones. De momento parecen que han avanzado en detalles como el precio de la operación y la indemnización en caso de no cerrar la compra.

Monsanto rechazó hace poco más de un mes la segunda oferta de Bayer (la primera la realizó en mayo) de 125 dólares por acción en efectivo, valorando a la empresa estadounidense en unos 64.000 millones de dólares. Monsanto cerró anteayer en 104,5 dólares por acción.

Pero según las fuentes de la agencia, en las últimas semanas se habrían celebrado reuniones “constructivas” entre los máximos ejecutivos de la alemana y la estadounidense, si bien el acuerdo no es definitivo y podría retrasarse o incluso venirse abajo. Si no hay problemas, la fusión que generaría el mayor fabricante de semillas y pesticidas del mundo podría consumarse en las próximas dos semanas.

El inventor de la aspirina ha tenido acceso a los libros de Monsanto para valorar si mejora su oferta, y ya mostró su predisposición en julio a aumentarla tras recibir el segundo rechazo.

Consolidación en el sector

La industria agroquímica vive momentos convulsos por la caída de precios de las materias primas, liderada pro el petróleo pero que también está afectando a otros sectores. Y en momentos convulsos siempre llegan operaciones corporativas.

De hecho, la unión Bayer-Monsanto no sería la primera del sector químico, que ya ha visto como los gigantes DuPont y Dow Chemical acordaron su fusión y la china ChemChina se hizo con la suiza Syngenta, empresa que antes había tratado de comprar la propia Monsanto. Además, otro gigante químico alemán, BASF, también se interesó por Monsanto.

El cierre de una operación de la envergadura de la de Bayer y Monsanto todavía tendrá que pasar por el visto bueno de los reguladores. De hecho, uno de los puntos de negociación es la indemnización que tendría que pagar la alemana en caso de que las autoridades tumbaran la operación.

El peligro es real, como muestra la investigación que ha iniciado la Unión Europea del acuerdo DuPont-Dow, abierta este mismo mes de agosto, en lo que promete ser una larga travesía para obtener la aprobación europea, a pesar del proyecto de dividir la empresa resultante en tres divisiones diferentes.

Precisamente, la Comisión Europea dudaba de los efectos sobre la competencia en el mercado de semillas, protección de cultivos y otros productos petroquímicos de una fusión entre las dos estadounidenses. Una competencia que también se vería reducida con la operación entre Bayer y Monsanto.

Sin embargo, anteayer EEUU aprobó la operación de compra de Syngenta por parte de ChemChina, valorada en 43.000 millones de dólares, la mayor compra de la historia corporativa china fuera de sus fronteras.

Fuente El Economista

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