El Me Too llegó al Banco Mundial y tras una encuesta realizada de forma interna en la institución, se supo que el 25% de las mujeres encuestadas dice haber padecido acoso sexual en el trabajo.

El movimiento Me Too se origina en el año 2017 y se populariza a través de la actriz norteamericana Alyssa Milano. Se trata de un hashtag mediante el cual se impulsa a los hombres y ,especialmente, a las mujeres, a denunciar por redes sociales, episodios de acoso que hayan sufrido. Desde entonces, el hashtag ha sido utilizado por más de 500.000 personas, entre ellas muchas celebridades y el Banco Mundial no escapó de esta realidad.

El organismo prestamista ha llevado a cabo un sondeo interno sobre acoso sexual en el puesto de trabajo. Un 25% de las mujeres que participaron en la encuesta aseguran haberlo sufrido y un 4% de los hombres, según el estudio. De los aproximadamente 24.000 empleados  del Banco Mundial y sus entidades asociadas, 5.056 respondieron a la encuesta. Solo un 12% de las personas presentó una queja o denuncia sobre los episodios de acoso  y la mayoría de las que se quejaron declaran estar desconformes con las consecuencias que sufrieron tras haber denunciado los hechos.

Estas son algunas de las cifras que se extrajeron del estudio: Un 57% de los participantes fueron mujeres, un 40% hombres y un 3% no se identificó. Dos tercios de los empleados del Banco Mundial trabajan en la sede central en Washington y se dieron más casos de abusos allí que en las oficinas en otros países. De los que no se quejaron públicamente, un 32% temía sufrir consecuencias si lo hacía, un 27% cree que no hubiera cambiado nada y un 23% no confía en el sistema. Entre los que sí denunciaron, un 50% se declara insatisfecho con el resultado frente a un 38% satisfecho y un 18% de los que se quejaron públicamente sufrieron consecuencias negativas.

Por otra parte se agrega que en algunos casos, el acoso sexual se ha presentado hasta 5 veces en el mismo año, lo cual alarma a los directivos del banco. Las instancias en las que se presentan con mas asiduidad estos casos, son cuando los empleados tiene que compartir viajes de negocios. La encuesta muestra que el 24% de los episodios se dan un contexto donde los empleados comparten el mismo hotel luego de las actividades laborales y se ocasionan propuestas incomodas como la invitación a las habitaciones, explica una empleada que prefirió no decir su identidad.

El informe también reveló que más de la mitad de los casos el acoso sexual provino de alguna persona con un cargo superior a la víctima, ya fuese el jefe directo en un 20 % de los episodios o alguien ocupando una posición de rango incluso superior en un 35 %.

“Nuestros trabajadores se merecen trabajar en un ambiente seguro y libre”

“El Grupo Banco Mundial cree firmemente que todos nuestros trabajadores se merecen trabajar en un ambiente seguro y libre de cualquier forma de abuso”, señaló un portavoz del Banco. La institución subraya que se toma “seriamente” los abusos y que tiene un “sistema robusto” para abordarlos, pero admite que precisa cambios. “Como muchas organizaciones, sabemos que siempre podemos mejorar y estamos comprometidos a hacerlo”.

Hasta el momento se ha tomado algunas medidas para ayudar a frenar estos casos de abuso, entre ellas se encuentra la contratación de una consultora para analizar el sistema de investigación ante denuncias de índole sexual; obligar a todos los empleados a seguir un curso sobre prevención de acoso y acelerar los procesos de investigación.

No es la primera vez que ocurren instancias de acoso laboral en el Banco Mundial, sin ir más lejos, hace ya dos años, el Tribunal Administrativo decidió terminar un contrato con un empleado que colocó su celular bajo la falda de una de sus compañeras para tomar fotos inapropiadas sin su consentimiento. Pero no todas las respuestas del Banco Mundial han sido positivas. En el 2017 una extrabajadora, Elaine Zuckerman, denunció haber sufrido agresión sexual por parte de dos compañeros en distintos viajes a China en los años ochenta, pero las respuestas fueron escasas, solo se le comunicó a la victima que al no haber testigos de su denuncia no se podía hacer nada al respecto.

los trabajadores consultados en la encuesta coincidieron en apuntar que la figura del ombudsman o del defensor de los derechos del trabajador dentro del Banco Mundial “es poco transparente y muy lenta”.

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