Pasó la boda real entre el príncipe Harry y Meghan Markle. En la siguiente nota te contamos cuáles fueron los momentos más curiosos de la boda, qué comieron los invitados y qué llevaba puesto al novia. También te mostramos las fotos más insólitas y los detalles de la boda del año.

Harry y Meghan son marido y mujer luego de la ceremonia en la capilla de  St. George del Castillo de Windsor. Celebridades y figuras asistieron a la ceremonia. El festejo estuvo lleno de momentos inolvidables, dentro de ellos se destacó la comida.

A cargo de los platillos degustados estuvo Mark Flanagan, chef de la reina Isabel, se estableció que la pareja real degustó cada uno de los platillos y los eligieron personalmente dotando de calidez e intimidad cada uno de los detalles de la ceremonia. El requisito fue curioso: no se podrían comer más de dos bocados de cada plato y todo debía ser elaborado con ingredientes de la cosecha real. 

La estrella sobre todos los platillos fue el pastel decorado con mantequilla de merengue suizo y 150 flores frescas. Fue un diseño un tanto alejado de la tradición dándole al plato símbolo del festejo un aire renovado.

En lo que refiere al vestido la princesa  desde un inicio había comunicado que quería un diseño sencillo, fue asesorada por varios integrantes e Kensington Palace y algunas amigas. Así se llegó hasta el imponente vestido que lució el día de su boda. Este además debía ser aprobado por la reina Isabel II, se especuló mucho al respecto pero finalmente la sencillez prevaleció y Meghan lució la pieza de sus sueños.

El vestido costó unos  100 mil dólares y se estima que llevó tres meses de elaboración. El cierre final de su atuendo fue el anillo de compromiso que llevaba en su dedo anular. Fue diseñado por el propio Harry y contaba con piedras de un gran diamante que pertenecieron a un borche de su madre, Lady Di.

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