Uno de los grandes problemas que han llevado a Uber a atravesar una crisis de reputación se da en las garantías que ofrece a sus colaboradores y socios. Este camino, que en más de una ocasión le ha generado críticas a la compañía de transporte, podría ser el mismo que está tomando Amazon.

El no contar con la estructura necesaria en el punto anterior significó para Uber la pérdida de 84 millones de dólares. Esto en manos de casi 400 mil demandantes. Por otro lado la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos multó a la empresa con un monto de unos 20 millones de dólares por prácticas engañosas en relación con sus empleados. El argumento se daba en que las afirmaciones de ganancias eran “desproporcionadas” con la realidad.

Parece que la historia podría repetirse con Amazon. La compañía de e-commerce más grande hasta el momento podría experimentar una de las crisis más complicadas de su historia ya que se enfrentará a lo que puede ser considerada como la mayor huelga de trabajadores de la empresa.

Para los próximos 21 y 22 de marzo, los trabajadores de la central de San Fernando de Henares en Madrid, España, han convocado a un paro de 48 horas. Los días no son al azar ya que coinciden con la celebración del Día del Padre en Madrid.

Hasta el momento, el almacén que es uno de los más grandes de la compañía, cuenta con mil 600 trabajadores. Entre todos cubren los siete días de la semana y cuenta con una oferta de 35 millones de productos digitales.

Según el  Registro Mercantil Amazon había invertido unos 125 millones de euros en España para ampliar y mejorar la capacidad logística del país. El objetivo era poder hacer frente a la demanda electrónica en crecimiento.

Los trabajadores de España reclaman que  los convenios de trabajo bajo los cuales son empleados por la multinacional deben ser proporcionales al crecimiento de la misma. Más de un 70 por ciento de los trabajadores del centro aceptaron la medida de realizar una huelga y votaron a favor.

Si bien la empresa establece que Amazon tiene intenciones de pasar a otro contrato, según datos entregados al Registro Mercantil, este no les ofrece garantías en cuanto a la remuneración de horas extra, compensación en materia de salarios o complementos por enfermedad.

Por otro lado, los trabajadores de la empresa han iniciado una campaña en redes sociales bajo el hashtag : #DíaDelPadreSinAmazon. El objetivo es que los consumidores se sumen a su causa y no compren productos por la plataforma para celebrar ese día.

La movida que los trabajadores han iniciado en redes sociales por el momento tiene un gran impacto. La etiqueta ha sumado más de 3 millones de impresiones y más de dos millones de cuentas alcanzadas.  El alcance de la etiqueta podría significar fuertes cambios en la imagen que los consumidores tienen de la empresa.

Por otro lado, trabajadores de otras partes de Europa también se han movilizado de manera similar. Hace pocos meses Alemania, Francia e Italia fueron protagonistas de acciones del mismo carácter.

Si Amazon no comienza a buscar soluciones, si es que ya no lo ha hecho, para intentar contrarrestar las demandas de los trabajadores, podría emprender el mismo camino que Uber ya inició. Si bien la crisis de las dos compañías no tiene comparación uno de los principales puntos a revisar es la condición en la que trabajan los empleados de la compañía.

Siguiendo esta línea es clave destacar uno de los factores claves de la mercadotecnia: empleados cómodos con su trabajo, es igual a clientes satisfechos con el servicio. Parece que Uber ha olvidado parte de esta premisa. El resultado todos lo conocemos.

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