Alan KindEl emprendedurismo tiene sus propios tiempos, sus propias reglas.
Es un mundo aparte, que el mercado no puede ignorar por más que quiera, porque de él surgen algunas de las propuestas más innovadoras. Con los años, nuevas plataformas y módulos de trabajo se abrieron camino: coWorking, incubadoras, aceleradoras, pitching… Y junto a ellas, la figura del emprendedor adquirió un protagonismo indiscutible.

Pero ¿ser emprendedor es una profesión? ¿Una vocación?  Para averiguarlo conversamos con Alan Kind: Ingeniero en computación, consultor, emprendedor y mentor. Con 36 años, acaba de vender su empresa para dedicarse a la asesoría de startups y al desarrollo de dos nuevas ideas de negocio -una relacionada al comercio exterior, y otra a lo social-tech. ¿Cuáles son los desafíos de dedicarse al emprendedurismo en Uruguay?

Mundo Marketing: Contanos un poco sobre KidBox, la startup que acabás de vender.

Alan Kind: KidBox surgió de la observación de una problemática latente que noté con mi sobrina Emiliana y que no estaba siendo resuelta en aquel entonces. Mi hermana por un lado no quería exponerla a los riesgos de Internet y por otro no sabía como seleccionar los mejores contenidos divertidos y educativos para ella. Con la versión inicial de KidBox solucionábamos los dos problemas, ya que creamos un entorno seguro y proveíamos los mejores contenidos de manera personalizada para cada niño. A lo largo de los años fuimos proveyendo de nuevas soluciones más enfocadas en la educación y en lo social, más que en el hogar, como por ejemplo la plataforma CeibalOS que es el software base de todas las tabletas del Plan Ceibal para los niños o IbirapitáOS que es la plataforma de todas las tabletas del plan Ibirapitá.

MM: ¿A qué mercado apuntabas en ese entonces?

AK: La solución inicial de KidBox apuntaba a las familias de habla hispana de todo el mundo con al menos un chico de 2 a 8 años. Con el tiempo, las nuevas soluciones fueron abarcando otros segmentos, nuevos idiomas, nuevas culturas, nuevas edades. En el último tiempo nuestro negocio se convirtió en un B2B o B2G, con soluciones globales para programas de gobierno, como el Plan Ceibal ya mencionado, o el Plan Ibirapitá.

MM: ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan las startups en Uruguay? ¿Cómo es el mercado?

AK: Aunque el emprendedor uruguayo ya es bien considerado en el exterior hace tiempo, por su ingenio y tenacidad, hoy por hoy el ecosistema emprendedor local uruguayo está mucho más maduro que hace 5 años. Existen diferentes entornos e instituciones que impulsan y acompañan el crecimiento de los emprendedores de manera formal. Cada vez hay más incubadoras en las universidades (como el CIE de ORT o el Centro de Emprendedores de la UM), aceleradoras (como NXTP labs),  ANII y otras asociaciones como AJE, de la cual soy director, y todas ellas actúan en beneficio no solo de los emprendedores sino también del espíritu emprendedor. Con respecto al mercado, lo que está claro es que todo se puede empezar en Uruguay, pero el verdadero mercado, ese mercado que te va a dar el gran salto, está afuera, y se debería planificar sin miedo desde un inicio en esa dirección.

MM: La figura del emprendedor cada vez adquiere más importancia en el mercado. ¿Es una profesión o una vocación? 

AK: Ser emprendedor es una forma de ver y vivir tu realidad. No creo que sea ni una profesión ni una vocación en sí misma. Para lograr ese espíritu es importante superar esa necesidad inquebrantable por seguridad, certidumbre y confort e ignorar un poco la postura de temor que tiene la sociedad hacia lo que ella define como fracaso. Son dos caras de la misma moneda. Y esa moneda nos limita de generar más emprendedores. Cuando culturalmente veamos al fracaso, en cualquiera de sus definiciones, como un paso más cercano al éxito, la cantidad de emprendedores locales se multiplicará, porque los jóvenes verán menos trabas intrínsecas en su camino hacia sus sueños.

MM: Contanos de tu experiencia como mentor y cómo ves al emprendedorismo en Uruguay hoy.

AK: Mi experiencia como mentor viene siendo muy gratificante. Trato de ayudar y aportar todo aquello que me hubiera gustado recibir a mí. Estoy trabajando con varias startups de que tienen diferentes desafíos, como por ejemplo el trabajo que hicimos en The Chemist Look (que nació de un blog y en menos de seis meses lanzó producto propio), ReservaTelo o con Esencia by Lu que está en etapas más tempranas, recién lanzado. Estas son solo algunos ejemplos de emprendimientos que vienen surgiendo en Uruguay, y estoy seguro que la tasa de aparición de nuevos emprendimientos seguirá creciendo. Al mismo tiempo entiendo como esencial que un porcentaje de los emprendimientos vayan mostrando los resultados esperados, sean cual fueren esos resultados, pero que funcionen como esa confirmación que le de un plus de confianza a aquellos que quieren emprender.

MM: ¿Cómo fue tu participación en ibirapitá?

AK: Nuestro involucramiento en Ibirapitá fue muy emocionante, tanto desde lo profesional como desde lo personal. Tuvimos el honor de desarrollar toda la plataforma a través de la cuál el adulto mayor interactúa con la tablet y fue un aprendizaje constante. Pero lo más interesante fue ver a los usuarios totalmente comprometidos con lo que hacíamos. En un momento arreglé una reunión con una persona beneficiaria del plan, para ver cómo estaba usando la tablet y sacar conclusiones. Cuando llegué al lugar, habían 15 adultos mayores, cada uno con su tablet, muy entusiasmados para contarnos cómo se sentían con la plataforma. Fue muy gratificante y creo que el Plan y su equipo están haciendo un gran trabajo y logrando muy buenos resultados.

 MM: De ahora en adelante, ¿cuáles son tus proyectos?

AK: Hoy divido mi tiempo en tres partes. Por un lado como consultor, asesorando a start ups, empresas ya establecidas, especialmente en las áreas de gerencia, relacionamiento interpersonal, gestión comercial, etcétera. Por otro lado, estoy embarcado desde hace un tiempo en una empresa de comercio exterior entre Latam y Asia, en la cual estoy colaborando como fundador en la estrategia e implementación. Y por último reservando un lugar a mi gran interés que es la tecnología, especialmente en el área educativa y social, y en esta última interesado en el avance de la industria fintech, donde creo que hay grandes oportunidades en el corto plazo.

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