Los buenos logos se reconocen al segundo, y dejan en el espectador una impresión duradera. Todos los logos icónicos – Nike, Apple, McDonald’s, Coca-Cola, Google… – comparten el ser memorables y resistir el paso del tiempo, pero todos ellos cuentan con características propias que los hacen únicos. Lo más importante es que el logo de tu compañía cumpla su papel: que identifique a la marca, que la hagan sobresalir sobre la competencia y que conduzca los intereses de los consumidores y, sobre todo, las ventas. Todos conocemos los grandes logos pero, ¿sabemos qué les hace grande?

1. ¿Qué tipo de logos existen?
Existen distintos tipos de logos: los logotipos (un conjunto de palabras o caracteres tipográficos), imagotipos (compuestos por texto e imágenes o símbolos), e isotipos (representados de forma simbólica, sin necesidad de mencionarla por medio de texto), entre los que se encuentran los monogramas, los anagramas, las siglas, las iniciales…

2. ¿Qué tipo de logo encaja mejor con mi compañía?
Por desgracia, no existe un determinado tipo de logo que funcione para todas las empresas. Todo dependerá del sector, el target, la filosofía que inspira a tu compañía o la cultura de empresa que lleve consigo, entre otros.

3. ¿Cuáles son los puntos clave de mi compañía que mi logo debe recoger?
Tu logo debe transmitir de inmediato los rasgos generales que caracterizan a tu compañía. Y en esa primera sensación intervienen todos los factores, desde el color a la forma, pasando por la tipografía.

4. ¿Cuáles son los mejores colores para un logo?
El color es uno de los factores más importantes en un logo; por tanto, su elección debe ser cuidadosa. Además, es la forma más clara de distinguirte de tus competidores, por ello debes alejarte de las gamas que ellos utilicen para no dar lugar a confusión. Por otra parte, es vital tener en cuenta el influjo psicológico que ejerce cada color: el rojo, por ejemplo, transmite actividad, intensidad, fuerza. El amarillo es alegre, energético y fresco. El azul, en cambio, transmite confidencia, calma y confianza. ¿Cuál se ajusta mejor a los valores de tu compañía?

5. ¿Qué tipo de fuentes debería considerar para mi logo?
Los tipos de letra, del mismo modo que los colores, son capaces de inspirar emociones. Por ello, fuentes diferentes funcionan para compañías distintas. El logo de un despacho de abogados, por ejemplo, debe incluir una fuente que inspire honorabilidad, seriedad y justicia. En cambio, el logo de una firma de videojuegos debe tener un tipo de letra joven y divertido.

6. ¿Debería diseñar el logo yo mismo o contratar a un diseñador gráfico?
Puede que seas un manitas para esto del dibujo, pero la mejor opción es siempre contar con un profesional para algo tan importante. Sin embargo, lo mejor es que para cuando te reúnas con él tengas las cosas claras; al fin y al cabo, nadie mejor que tú sabe lo que tu logo necesita.

7. ¿Cuánto me costará?
Los grandes estudios de diseño suelen cobrar cifras muy elevadas por diseñar un logo. Para una opción más asequible, ¿por qué no recurrir a una startup o a un diseñador freelance?

8. ¿Dónde debo exhibir mi logo?
Sería mejor preguntar “¿dónde no debo exhibirlo?”. Y es que tu logo debe estar, literalmente, en todas partes: campañas, redes sociales, merchandising, tu puerta, tus tarjetas, tus uniformes…

9. ¿Qué errores debo evitar?
El peor error que puede cometerse es escoger un logo antes de revisar cuidadosamente los de la competencia. Si se parece demasiado a otros ya existentes, incluso de forma sutil, los potenciales consumidores pueden confundirse.

Forbes

 

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.