Según la revista española Forbes, si usted pensó que Amazon estaba a punto de matar a las librerías o ahogando a los editores, se equivocaba. Cada vez es más claro que Amazon no es un mero irruptor en la industria del libro, sino un irruptor en el comercio minorista en general. Y, como es lógico, espectacular para los fabricantes chinos, que ahora son capaces de producir y vender bajo demanda directamente al consumidor a través del Marketplace de Amazon.

Casi cualquier cosa puede encontrarse en Amazon y llega hasta tu puerta en un sobre acolchado desde China en unos días o semanas a lo sumo. “Lo que mucha gente no sabe es la cantidad de inversión que hay entre bambalinas para que eso suceda. Amazon ha abierto la veda y ahora es simplemente un fenómeno global”, considera Scott Galit, CEO de Payoneer, un sistema de pagos online que ayuda a procesar todas esas transacciones transfronterizas entre los compradores, en este caso estadounidenses, y los fabricantes chinos.

En China hay empresas de logística construyendo almacenes para dar cabida a toda esta nueva venta al por menor directa al consumidor. Amazon y los chinos se han unido, para bien o para mal, para cambiar el panorama minorista para siempre y no hay vuelta atrás.

Algunas compañías, como Staples o Walmart en Estados Unidos, están cerrando tiendas porque es más sencillo comprar los mismos productos que ellas venden por Amazon. Staples ya ha cerrado cientos de tiendas en los EE.UU. y ahora está considerando todas. La compañía dijo que cerraría al menos 50 más aquí este año.

Sólo el 25% y el 30% de los fabricantes son chinos, por lo que no son una fuerza dominante en el mundo y aún hay cabida para otros fabricantes. Todos pueden participar en este futuro, pero los chinos son los que están construyendo las infraestructuras para el cambio.

“La organización en China, la forma en que las empresas de logística han hecho que puedas conseguir mercancías en pequeñas parcelas en todo el mundo, es simplemente extraordinaria”, asegura Scott Galit. “Están construyendo todo un ecosistema para sacar adelante esto (el comercio electrónico minorista)”, añade Galit.

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El gran crecimiento asiático

Muchas de las empresas en Asia, no sólo en China, que se están aprovechando de esta tendencia son negocios pequeños y medianos. El envío directamente a los consumidores de otros países en lugar de a través de un intermediario no es su negocio principal, pero es una parte de su negocio que está creciendo más que las exportaciones tradicionales.

Para dar cuenta del éxito de estas operaciones no hay más que observar las cifras de los últimos tres años: en enero de 2015, 70,6 millones de artículos que fueron enviados por correo a otros países gracias a comprar realizadas por Amazon y otras plataformas como Wish.com; en enero de 2014, fueron 27,7 millones de unidades y en enero de 2013 sólo 4,2 millones, según los datos recopilados por Payoneer.

Un poco más adelante, en diciembre de 2015, ya eran 278,5 millones de artículos los que habían sido enviados desde Asia al resto del mundo gracias a la venta minorista online. Sin embargo, en el mismo mes de 2014 sólo habían sido 89,4 millones y 34 millones en diciembre de 2013.

Sólo en China el volumen de ventas aumentó un 207% entre 2013 y 2014. Después aumentó otro 230% más entre 2014 y 2015. Las ventas transfronterizas de China fueron cinco veces mayores que las de Japón y 60 veces mayores que el de Corea del Sur. Este año se espera que sean 10 veces mayores que las de Japón y 35 veces mayores que las de Corea del Sur, según las estimaciones de Payoneer.

Amazon sigue siendo la puerta de entrada preferida por China en países como Estados Unidos. Si las compañías chinas quieren vender directamente al consumidor estadounidense sin tener que tener un contrato con Macy’s o Claire’s, Amazon es su oportunidad de oro. De hecho, según un reciente estudio publicado por Payoneer, el 62% de los fabricantes chinos vende en Amazon frente a un 45% que vende en Wish.com y un 40% que vende en AliExpress Alibaba.

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El comercio electrónico transfronterizo es cada vez más popular. Este año, se espera que aproximadamente el 15% de los consumidores chinos realicen compras online de de productos vendidos fuera de China. eMarketer espera que los chinos gasten alrededor de 86 billones este año “compras al extranjero desde su casa”. Además, eMarketer estima que en 2020 cerca del 25% de la población china comprará bienes extranjeros a través de Internet.

“La demanda de productos extranjeros a través de plataformas de comercio electrónico transfronterizo se espera que se mantenga fuerte debido a la mejora de precios en comparación con los minoristas offline, la calidad percibida y la mayor variedad”, considera la analista de eMarketer Shelleen Shum.

Por el momento, las ventas online crecieron durante el año pasado un 70% en China. Un crecimiento que puede atribuirse al éxito de Alibaba, que lanzó su plataforma Tmall Global de nuevo en 2014. Además, JD permitió desde el año pasado a las marcas extranjeras vender directamente a los compradores chinos. Todo apunta a que el comercio online seguirá creciendo en China como una alternativa de negocio al comercio tradicional más ligado a la venta al por mayor.

Fuente: Forbes

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