Esta compra fue considerada una de las operaciones financieras más ambiciosas en el mundo del entretenimiento.

Disney logró concretar, en la jornada de ayer,  la compra de 21st Century Fox, la división de entretenimiento de Fox, por 71.300 millones de dólares. De la operación nace un gigante del entretenimiento nunca visto, que englobará bajo su paraguas, entre otros contenidos, a Star Wars, Marvel, Pixar, Los SimpsonAlien y Avatar.

Con esta fusión se calcula que Disney controlaría el40% de la taquilla de cine. Ya era propietaria de Pixar, Marvel y LucasFilm y suma a sus estudios tanto Fox como su rama dedicada al cine de más prestigio, Fox Searchlight, y la casa de animación Blue Sky.

«La combinación de la riqueza de contenido creativo y talento comprobado de Disney y 21st Century Fox crea a la compañía de entretenimiento global preeminente, bien posicionada para liderar en una era increíblemente dinámica y transformadora», escribió Bob Iger,  el consejero delegado de Disney, en un comunicado.

En el mismo comunicado, Iger le prometió a los accionistas un ahorro de 2.000 millones de dólares hasta 2021, lo que provocará un despido masivo que, según algunas estimaciones, afectará a 4.000 trabajadores. Con la adquisición de Fox, Disney absorbe 15.400 trabajadores de 21st Century Fox, cifra que planea reducir próximamente.

Llegar hasta este lugar fue un tanto engorroso para Disney, quienes en primera instancia ofertaron 52.400 millones de dólares por Fox, pero que ante la presión de Comcast quien le ofreció a Fox por 65.000 millones, rápidamente, Disney elevó la oferta hasta los 71.300 millones, lo que equivale a 38 dólares por acción.

“La fusión de estos grandes negocios, marcas, franquicias y talento nos permitirá movernos más rápido, llegar más lejos y aspirar más alto, especialmente en lo que se refiere a crear conexiones directas con los consumidores”, aseguró el ejecutivo de Disney.

Todas estas producciones en la pequeña y la gran pantalla, unidas al catálogo familiar y animado de Disney, podrían ser una jugada clave de la compañía del ratoncito para atraer al público a su nuevo proyecto Disney+, la plataforma de streaming con la que pretende competir con líderes mundiales como Netflix y Amazon.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.