No es ningún secreto que en Estados Unidos se “cocina” la que es probablemente la publicidad más sabrosa del mundo. No hay más que echar un vistazo al palmarés el festival publicitario con más solera del mundo, Cannes Lions, donde año tras año el país norteamericano se trae centenares de premios en la maleta. Pero, ¿cómo es de verdad la publicidad al otro lado del charco? ¿Son de verdad los estadounidenses los amos del mundo (de la publicidad)?

Para responder a esta y otras preguntas la academia alemana de diseño y publicidad U5 ha enviado a la directora de arte Charlotte Bufler a una expedición creativa” que la ha llevado por todos los rincones (creativos) del planeta y también, cómo no, a Estados Unidos. Tras viajar a este país y examinar con lupa la industria publicitaria que tiene allí sus cuarteles generales, Bufler se ha traído en la maleta las siguientes conclusiones (que quizás le sorprendan tanto para bien como para mal):

1. A la industria creativa estadounidense le faltan “peces gordos”
La era de Mad Men ha pasado definitivamente a la historia al otro lado del charco. Y no parece que haya sucesores para Bill Bernbach, Leo Burnett y compañía. Desde que estallara la crisis económica, los grandes talentos creativos se han fugado a las startups sabedores es que sólo trabajando allí podrán hacerse de verdad millonarios. Comparados con los sueldos que pagan las grandes startups tecnológicas, los salarios de las agencias de publicidad son más bien míseros.

2. En Estados Unidos los creativos envidian la creatividad de los europeos
Desde el punto de vista de los creativos estadounidenses, en la vieja Europa los publicitarios piensan más libremente, alumbran ideas más valientes e innovadoras y tienen además (más o menos) carta blanca para convertir esas ideas en realidad. Los publicitarios norteamericanos no tiran tampoco piedras sobre su propio tejado y reconocen que en Estados Unidos nacen todos los años fantásticas ideas, pero creen que lo verdaderamente nuevo y rompedor (creativamente hablando) suele venir del viejo continente.

3. Coste Este vs. Costa Oste: ¿quién gana el duelo?
En Estados Unidos hay una barrera casi infranqueable entre la publicidad que se hace la Costa Este y la que es oriunda de la Costa Oeste. La publicidad que se hace en Nueva York tiene, por ejemplo, fama de conservadora y de estar muy orientada a los resultados rápidos. La Gran Manzana es una suerte de purgatorio para los que se desenvuelven profesionalmente en el universo de la publicidad. En Los Ángeles y San Francisco, sin embargo, los publicitarios disfrutan de más libertad a la hora de engendrar ideas (que son bastante más valientes que las de sus colegas de la Costa Oeste).

4. Adiós a las estructuras tradicionales
Agencias como Goodby, Silverstein & Partners están rompiendo de manera deliberada las viejas estructuras por las que se regían antaño la industria publicitaria. Y fomentan (y aplauden) nuevos métodos de trabajo donde las viejas reglas se quedan atrapadas en el fondo del cajón.

5. La industria creativa estadounidense es aún más patriarcal que la europea
Si en Europa la industria creativa supura testosterona por todos los poros, en Estados los niveles de testosterona son aún más elevados (si cabe). Hay tan pocas mujeres ocupando puestos directivos en las agencias que cuando alguna logra ascender, se celebra como si fuera un acontecimiento casi único en el mundo.

Fuente Marketing Directo

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