Durante décadas, el marketing se ha basado en “interrumpir” el contenido que lanzan otras personas. Ahora, el sector ha dado un salto significativo y cada vez se apuesta más por la creación de contenidos explorando nuevas vías a través de las que llegar a grandes audiencias por nosotros mismos.

No podemos olvidar que, para los “marketeros”, los contenidos son un medio para lograr un fin muy concreto: conseguir que una marca destaque sobre el resto ante la atención de los consumidores. En cambio, si hablamos de la industria del entretenimiento, donde podemos encontrar como uno de sus máximos exponentes al cine, el contenido es en sí mismo el propio fin para el que trabajan.

Estos dos modelos de negocio corren de forma paralela y no consiguen alinearse, pero pueden enriquecerse mutuamente. Hoy queremos mostrarle cómo en cuatro sencillas lecciones podemos aprender del séptimo arte, para que los “marketeros” puedan lograr que sus contenidos lleguen a audiencias mayores.

1. El contenido de calidad siempre gana

Los expertos en televisión aplauden el renacer de los programas que apuestan por la calidad. Servicios de suscripción como los ofrecidos por Netflix o Amazon están trabajando en la creación de series de mayor calibre con las que definir su oferta y diferenciarla de la competencia.

Aumentar audiencias

Los “marketeros” han comenzado a seguir un camino muy similar con el pensamiento puesto en evitar que nuestro mensaje se diluya y no alcance a nuestro público. Una tarea nada sencilla ya que, como comentábamos al inicio de este artículo, partimos de una industria que se ha beneficiado de un público que ha sido cautivado previamente por otro tipo de contenidos.

2. Piense como un “marketero”, pero actúe como un productor

Un “marketero” nunca pierde de vista las necesidades de su negocio. Estos cada vez desarrollan contenidos con más regularidad y es necesario poner el foco en la forma a través de la que los productores apuestan por los contenidos de entretenimiento.

3. Planificación frente al riesgo

La clave la encontramos en cuatro áreas: casualidad-financiación, desarrollo de contenidos, distribución y promoción. Tenemos que comprometernos con cada una de estas ya que, de lo contrario, no lograremos dar respuesta a nuestras necesidades de marketing.

Resulta de vital importancia conocer el mercado en el que operamos. Lo mismo sucede en la industria del cine: se crean películas conociendo el terreno en el que se pisa, ya que están juego inversiones multimillonarias.

Idéntica es la situación del marketing y la publicidad. Hay que apostar por la creación de contenidos propios pero siempre teniendo en cuenta lo que demanda nuestro público, y contando con una planificación del mismo lo más sólida posible para estar preparados ante eventos y acontecimientos imprevistos.

4. Apostar por la cultura popular

Durante los 10 primeros meses del 2015, las franquicias han representado ocho de las 10 películas más taquilleras. Los cineastas y estudios se están asegurando de que sus trabajos dejen una huella indeleble en el pensamiento colectivo para impulsar el interés transformando el mismo en resultados.

Hablamos de formar parte de la cultura popular y esto es algo por lo que las marcas también pueden apostar. Los anunciantes tienen que desarrollar acciones de marketing que vayan más allá de las tácticas tradicionales de ventas. El marketing de contenidos y el storytelling se convierten de esta forma en sus mejores aliados para comenzar a formar parte de la demandada cultura popular.

Fuente: www.marketingdirecto.com

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